El escenario político de cara a las elecciones 2027 argentino llega a septiembre con una sociedad atravesada por la incertidumbre y con dos figuras que mejoraron sus números, aunque por caminos diferentes. Según un relevamiento publicado este domingo, una encuesta mostró que el presidente Javier Milei elevó su aprobación al 35,2%, tres puntos más que en agosto, mientras que Axel Kicillof alcanzó un 38,2% de imagen positiva, dos puntos por encima. Sin embargo, la mejora de ambos convive con niveles elevados de rechazo y con un electorado que todavía mantiene una porción significativa de su voto sin definir.
De acuerdo a una encuesta reciente de Zentrix Consultora, en el caso de Milei, la mejora de la aprobación no implica una modificación sustancial de su balance político. La desaprobación también aumentó y llegó al 56,8%, mientras que la imagen negativa del Presidente se ubicó en 58,5%. El crecimiento se explica principalmente por la reducción del segmento que no tenía una posición definida. Su respaldo continúa concentrado entre los sectores de mayores ingresos y los jóvenes: la aprobación llega al 58,8% en la clase alta y al 42,5% entre quienes tienen entre 18 y 39 años, mientras cae al 19,8% entre los sectores de menores ingresos.
Kicillof, en cambio, consigue una mejora de imagen que lo acerca nuevamente a los 40 puntos. El gobernador bonaerense registra 38,2% de imagen positiva contra 53,6% negativa, con un crecimiento que también se produjo mientras se redujo el segmento que lo evaluaba de manera regular. Su mejor desempeño aparece entre los sectores populares, las mujeres y los mayores de 60 años: alcanza 49,3% de imagen positiva en la clase baja, 45,1% entre las mujeres y 40% entre los mayores.
La principal diferencia entre ambos aparece cuando la medición deja de preguntar por imagen y proyecta directamente una elección. Milei obtiene 28,3% de voto seguro, frente al 27,1% de Kicillof. Los dos mejoran respecto de agosto, pero ninguno consigue superar la barrera del 30%. La distancia entre ambos es mínima, aunque la composición de ese respaldo es muy diferente.
El Presidente tiene un núcleo electoral más consolidado: al 28,3% que asegura que lo votaría se suma un 9% que podría hacerlo, lo que lleva su potencial al 37,3%. Kicillof parte de un piso similar, pero cuenta con una reserva mucho mayor: otro 20,7% afirma que podría votarlo, elevando su potencial hasta el 47,8%. La diferencia es que ese voto todavía es menos firme y puede cambiar antes de 2027.
El dato también permite observar dos electorados prácticamente enfrentados. El voto seguro de Milei llega al 43,9% entre los jóvenes y al 37,5% entre los varones, pero cae al 19,9% entre las mujeres y al 22,8% entre los mayores de 60. En Kicillof ocurre lo contrario: concentra mayor respaldo entre las mujeres, los mayores y los sectores de menores ingresos. El gobernador alcanza un 34,6% de voto seguro entre las mujeres, 29,5% entre los mayores de 60 y 40,1% en la clase baja.
Fuente: Ambito


