A un mes del triple femicidio ocurrido en Florencio Varela, familiares y allegados de las jóvenes asesinadas realizaron una misa y una marcha pacífica en La Tablada. El encuentro buscó mantener vivo el reclamo de justicia por Brenda del Castillo y Morena Verdi, primas de 15 y 17 años, víctimas del ataque que la Justicia investiga como un crimen vinculado al narcotráfico.
La ceremonia se llevó a cabo en la rotonda de la avenida Crovara, en La Tablada, donde el tránsito permaneció interrumpido durante la jornada. La misa fue presidida por monseñor Jorge Torres Carbonell, obispo de La Matanza, y reunió a decenas de personas que acompañaron el pedido de justicia.
En primera fila estuvieron las madres de Brenda y Morena, junto a otros familiares y un pequeño hijo de una de las víctimas, de apenas un año. Todos llevaban remeras con los rostros de las jóvenes. Tras la ceremonia religiosa, la comunidad marchó de forma pacífica para reiterar su reclamo ante las autoridades.
Ausencias y tensiones entre las familias
Los allegados de la tercera víctima, Lara González, no participaron del homenaje. Según trascendió, existen tensiones entre las familias. Días antes, la madre de Morena había señalado diferencias respecto a cómo ocurrieron los asesinatos y sugirió que el ataque podría haber sido una venganza dirigida hacia su hija.
“Los cuerpos de las chicas hablaron. Ni a mi hija ni a Brenda les cortaron los dedos. Saquen sus conclusiones”, declaró públicamente la mujer, alimentando la hipótesis de un ajuste de cuentas.
Avances en la investigación: nueve detenidos y tres prófugos
La causa, que será derivada a la Justicia Federal, cuenta hasta el momento con nueve personas detenidas y tres sospechosos aún prófugos. Los investigadores sostienen que se trató de un femicidio vinculado al narcotráfico, presuntamente como represalia dentro de una disputa por el control territorial.
Según el expediente, la organización delictiva estaría compuesta por al menos doce integrantes, entre ellos Miguel Ángel Villanueva Silva, Celeste Magalí González Guerrero, Tony Jansen Valverde Victoriano, Matías Agustín Ozorio, Ariel Jeremías Alexis Giménez, Lázaro Víctor Sotacuro, Milagros Florencia Ibáñez, Manuel David Valverde Rodríguez, David Gustavo Morales Huamaní, Alex Roger Ydone Castillo, Maximiliano Andrés Parra e Iara Daniela Ibarra.
De acuerdo con la investigación, la banda operaba entre la villa Zavaleta —en el límite entre Barracas y Pompeya— y el Bajo Flores, en la zona de la 1-11-14. Desde allí se distribuían los cargamentos hacia el sur del conurbano bonaerense.
Los sospechosos contaban con vehículos para el traslado y “aguantaderos” o lugares de acopio, como el ubicado en la calle Chañar al 700, en Villa Vatteone, donde se produjo el triple crimen.


