Roberto Bacman, analista político y director del Centro de Estudios de la Opinión Pública (CEOP), explicó las claves de la primera derrota del PRO en la Ciudad de Buenos Aires desde 2007. El crecimiento de La Libertad Avanza, la abstención del voto peronista y la fragmentación opositora explican un resultado que reconfigura el mapa político porteño que dieron la victoria al partido del actual presidente Javier Milei en las elecciones del domingo pasado en CABA.
Adorni encarnó a Milei y polarizó la elección
La victoria de Manuel Adorni en las elecciones legislativas de la Ciudad de Buenos Aires marcó un punto de inflexión histórico: por primera vez desde 2007, el PRO no logró imponerse en su bastión político.
El resultado evidenció la transferencia del electorado macrista hacia La Libertad Avanza (LLA), que se consolidó como primera fuerza con el 30,1 % de los votos.
“Adorni no dijo ‘soy Adorni’, dijo ‘soy Milei’, y eso lo hizo crecer. Instalaron en campaña que ellos eran los únicos que podían destruir al kirchnerismo. Ahí empezó la polarización”, analizó Bacman.
Una derrota doble para el PRO
El PRO no solo perdió en todas las comunas porteñas, sino que además quedó relegado al tercer lugar con apenas el 15,9 % de los votos. Bacman describió una escena simbólica: “A Marra lo trituró, ni siquiera lo dejó entrar. A Macri lo metió en una licuadora y lo mandó a los países árabes a hacer negocios”.
La derrota de Adorni era la carta que muchos jugaban para debilitar al sector presidencialista y recuperar control en la interna. Pero esa jugada fracasó: “La pelea de Milei para destruir a Macri y a Cristina terminó destruyéndolo a Macri”, sentenció Bacman.
El ausente más fuerte: el peronismo
Otro dato clave fue el bajo nivel de participación, que apenas llegó al 53,4 %. Bacman aseguró que el peronismo fue el gran ausente en las urnas, especialmente en las comunas del sur de la ciudad.
“No votó el peronismo duro. Me llamaron del comité de Santoro preocupados porque no los estaban votando en el sur. Les dije: salgan a buscarlos como hacen los intendentes del interior”, relató.
Y agregó que muchas personas no fueron a votar por enojo con el candidato o por frustración acumulada: “La base no lo acompañó. Hay bronca, hay desempleo, y muchos votantes clásicos del peronismo optaron por quedarse en casa, como pasó en 2021”.
El futuro del peronismo y el desafío Milei
Bacman advirtió que el peronismo tiene la llave para octubre, cuando se definirá el verdadero poder en la Ciudad. “Para ganar la Ciudad, el peronismo necesita el 32 % de los votos. No lo sacaron porque no fueron a votar”, afirmó.
En ese contexto, subrayó que Milei les habla del futuro, y que el peronismo debe modernizarse si quiere recuperar protagonismo: “La gente quiere un peronismo que mire para adelante, no que se quede atrapado en la década del 70. Ese es el problema de Guillermo Moreno. Lo respeto, pero está equivocado”.
La grieta no desapareció: se reconfiguró
Mientras la economía sigue en recesión, con inflación contenida pero consumo desplomado, Bacman concluyó que la polarización no desapareció, sino que tomó otra forma.
“La Libertad Avanza ganó porque tiene un núcleo duro fiel que fue a votar. El peronismo y el macrismo no lograron movilizar a sus bases”, señaló.
Con nuevos comicios previstos para septiembre y la gran batalla de octubre en el horizonte, el mapa político porteño quedó patas para arriba. Y, por ahora, el ganador fue Milei.


