La gran cantidad de pozos y baches en la ciudad de San Luis generó un incremento de la concurrencia de los automovilistas a los talleres mecánicos por problemas en el tren delantero de los vehículos.
Martín Sosa, mecánico del barrio San Martín, contó que en el último año y medio creció la cantidad de reparaciones por pozos que quedan ocultos con agua. «Cuando el conductor cae en un bache aparecen roturas de bujes, parrilla y extremos de dirección, todo se va desgastando«, dijo.
Síntomas y diagnóstico
Sosa explicó que la gente suele acudir al taller «cuando sentís que las cubiertas trabajan mal, que están desgastando, y ahí empieza el tema del tren delantero«.
Detalló que, si bien depende de cada vehículo y de los repuestos que el dueño adquiera, el precio de reparación no baja de los 500 mil pesos, incluyendo repuestos. «Siempre vemos de hacerle ahorrar un poco con los repuestos«, señaló.
Recomendaciones para evitar costos mayores
El mecánico indicó que lo ideal, al transitar por la ciudad y caer inevitablemente en los baches, es acudir al taller a hacer un diagnóstico cada dos o tres meses, para no tener que pagar todo cuando el auto ya no está en condiciones de funcionar correctamente.
«Lo primero que se rompe son los extremos de dirección, el precap, las rótulas. Cuando agarrás un bache, por ahí pensás que es un bache chiquito, pero cuando levantás el auto te das cuenta de los daños«, señaló Sosa.
Peligro de los baches con agua
El mecánico, que tiene su taller en Antártida Argentina 2086, remarcó que hay que tener especial cuidado al pasar por baches con agua, porque los bujes trabajan con grasa. «Se van desgastando y se acorta la vida útil«, planteó.
Los problemas también afectan las cubiertas y las llantas. Por eso, recomendó acudir a los talleres de alineación y balanceo de manera periódica para determinar si hay perjuicios.


