El Tribunal de Disciplina de la Asociación del Fútbol Argentino oficializó este lunes un fallo que sacude la política del fútbol local: dos fechas de suspensión para los jugadores de Estudiantes de La Plata y seis meses de inhabilitación para Juan Sebastián Verón, a raíz del pasillo realizado de espaldas a Rosario Central en el Gigante de Arroyito.
La resolución, publicada en el Boletín oficial, marca una de las sanciones institucionales más fuertes de los últimos años.
Por qué sancionaron a los jugadores: “conducta inmoral y acto de indisciplina”
El Tribunal consideró que la actitud del plantel pincharrata —alineado de espaldas mientras Central ingresaba al campo— constituyó una violación a los principios que la AFA entiende como básicos: respeto, deportividad y simbología del homenaje.
En su argumentación, el organismo señaló que el gesto se trató de “un mensaje de desvalorización del logro deportivo ajeno” y que la acción configuró un “hecho inmoral y reprobable” contemplado en el artículo 12 del Código Disciplinario.
Además, remarcó un punto que no había aparecido en el debate público:
los niños y niñas que acompañaban a los jugadores quedaron solos cuando los futbolistas se dieron vuelta, lo cual —según el fallo— refuerza la consideración de violencia simbólica y falta de ejemplaridad profesional.
Verón, sancionado por seis meses: “el disenso debía canalizarse institucionalmente”
El Tribunal también cargó responsabilidades sobre el presidente de Estudiantes.
En su resolución, sostuvo que Verón y la Comisión Directiva tenían otras vías para expresar su desacuerdo con decisiones de la AFA o manifestaciones de dirigentes, sin recurrir a un acto público que “desnaturalizó el sentido del pasillo” y “proyectó menosprecio hacia el club campeón”.
Por eso, la Brujita fue suspendido seis meses para toda actividad vinculada al fútbol, lo que lo impedirá firmar planillas, representar oficialmente al club y ocupar cargos en eventos institucionales.
Lo que pidió Estudiantes: libertad de expresión, ausencia de norma y contradicciones políticas
En su descargo, Estudiantes expuso que:
- la sanción no puede aplicarse porque no se especifica qué artículo se incumplió con el pasillo;
- el protocolo de homenaje no tiene jerarquía disciplinaria porque no lo definió la Asamblea de AFA;
- la decisión fue institucional y se enmarca en la libertad de expresión;
- el gesto no generó violencia ni incidentes.
El propio fallo deja expuesto un elemento político:
aunque Verón impulsó el gesto, su vicepresidente Pascual Caiella no se opuso en el Comité Ejecutivo cuando se votó reconocer a Rosario Central como campeón de la temporada.
Una sanción que pudo ser histórica: por qué no les dieron 30 fechas
Los futbolistas podrían haber recibido sanciones mucho más severas.
El Tribunal tomó como antecedente el caso Desábato, en Platense–River, para justificar que suspender a los jugadores en plena etapa de playoffs hubiera sido “desproporcionado e improcedente”.
Por eso las dos fechas quedaron difiriéndose para 2026, ya sea en el inicio del Apertura, en el Trofeo de Campeones (si Estudiantes gana el Clausura) o en el torneo siguiente.
Agremiados también se pronunció: “El pasillo debe hacerse de frente”
Futbolistas Argentinos Agremiados publicó un comunicado en el que, sin nombrar al Pincha, dejó claro su rechazo a lo ocurrido:
- “Debe primar el respeto y la caballerosidad”.
- “Los usos y costumbres indican que el homenaje se hace de frente”.
- “Dar la espalda transmite un mensaje que no ayuda a construir convivencia”.
El gremio, presidido por Sergio Marchi, pidió “reflexionar” sobre el rol ejemplar de los futbolistas.
La respuesta política del club: respaldo interno y señales de que la pelea continúa
Horas después del fallo, Estudiantes difundió un comunicado institucional donde confirmó que analiza los pasos a seguir y que brindará “respaldo absoluto” a Verón, al capitán Santiago Núñez y al plantel profesional.


