Las elecciones presidenciales en Perú se desarrollaron este domingo con un conteo ajustado que perfila un balotaje entre Keiko Fujimori y Rafael López Aliaga. Con el 47 % de los votos escrutados, ambos candidatos encabezan una elección marcada por demoras y problemas logísticos en la distribución de material electoral.
Un conteo ajustado rumbo a la segunda vuelta
Con casi la mitad de las mesas contabilizadas, Fujimori, candidata de Fuerza Popular, obtiene el 17,03 % de los votos. Muy cerca aparece López Aliaga, de Renovación Popular, con el 15,27 %.
En tercer lugar se ubica Jorge Nieto con el 13,19 %, en una contienda fragmentada entre 35 postulantes.
Dado que ningún candidato alcanza la mayoría necesaria para ganar en primera vuelta, todo indica que la definición se trasladará al balotaje previsto para el 7 de junio.
Problemas en la votación y extensión de la jornada
La jornada electoral estuvo atravesada por dificultades en la entrega de boletas en distintos puntos de Lima. Esta situación impidió que más de 63.000 ciudadanos emitieran su voto.
Ante este escenario, las autoridades electorales dispusieron una medida excepcional: habilitar nuevas mesas este lunes para garantizar el derecho al sufragio. Los centros de votación funcionarán en distritos clave de la capital y también en ciudades de Estados Unidos con presencia de ciudadanos peruanos.
Además, la votación del domingo se extendió una hora más en todo el país para compensar los retrasos.
Investigaciones y tensiones políticas
Las fallas logísticas derivaron en la apertura de investigaciones por parte de organismos como la Fiscalía y el Jurado Nacional de Elecciones. El foco está puesto en el desempeño de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) y en la empresa encargada de distribuir el material.
El jefe del organismo, Piero Corvetto, aseguró que el 99,8 % de las mesas logró instalarse, aunque reconoció que algunas no pudieron abrir.
Las demoras generaron fuertes críticas desde distintos sectores políticos. López Aliaga incluso denunció posibles irregularidades, aunque sin presentar pruebas, lo que aumentó la tensión en el proceso.
Más de 27 millones de ciudadanos estaban habilitados para votar en estos comicios, en los que se eligen presidente, vicepresidentes, legisladores y representantes internacionales para el período 2026-2031.
El proceso se da en medio de una prolongada inestabilidad política, con ocho presidentes en los últimos diez años, lo que refuerza la expectativa sobre el resultado final.


