En abril de 2025, el Gobierno nacional reactivó el ajuste del gasto público tras tres meses de incremento, con una caída del 6% interanual en el devengado. Marcelo Orrego denunció que esta “motosierra” afectará salarios y subsidios, mientras el Ejecutivo busca controlar el déficit para mantener la estabilidad fiscal.
Luego de tres meses consecutivos de crecimiento del gasto primario, el Ministerio de Economía decidió en abril aplicar un recorte, con una reducción del 6% interanual en el gasto devengado de la Administración Nacional. Esta medida busca enviar señales positivas al mercado y evitar un deterioro en la confianza fiscal.
El recorte se explica principalmente por la baja en subsidios a la energía y el transporte, así como por la reducción en salarios del sector público, debido a despidos y a que las paritarias aumentaron por debajo de la inflación.
El diputado Marcelo Orrego alertó sobre el impacto de esta “motosierra” en el gasto público. Según su denuncia, la reducción en salarios no solo responde a paritarias moderadas, sino también a la disminución de la plantilla laboral. Además, destacó la caída significativa en los subsidios económicos, que afecta directamente a sectores vulnerables.
Orrego advirtió que si la recaudación tributaria no mejora, el Gobierno tendrá que profundizar el ajuste, con consecuencias negativas para los trabajadores públicos y la calidad de los servicios.
La consultora Analytica informó que en abril el gasto primario bajó un 5,6% interanual a precios constantes. No obstante, en el acumulado de los primeros cuatro meses de 2025, el gasto aumentó un 6,4% en comparación con el mismo período del año anterior.
El freno en abril corta tres meses consecutivos de incrementos reales: 21% en enero, 11% en febrero y 4% en marzo, tras un fuerte ajuste en 2024.
Por su parte, la Oficina del Presupuesto del Congreso señaló que la reducción del gasto fue del 6,2%, destacando un recorte del 12,7% en gastos de personal, producto de aumentos salariales por debajo de la inflación y reducción de personal. Los subsidios cayeron un 72,9% interanual y el gasto en intereses de la deuda bajó un 45%.
Se anticipa que en mayo la recaudación tributaria se reducirá debido a un alto piso de comparación con el año pasado, cuando las empresas reflejaron ganancias extraordinarias por la dolarización de activos y la devaluación. Este efecto no se repetirá en 2025, por lo que el Gobierno podría intensificar los recortes en el sector público para sostener el “ancla fiscal”.


