El exgobernador de Tucumán, José Alperovich, condenado por abuso sexual contra su sobrina política, recibió el beneficio de la prisión domiciliaria. Cumplirá la pena en su departamento de Puerto Madero, el mismo lugar donde ocurrieron parte de los abusos. La decisión fue tomada por el Tribunal Oral en lo Criminal 29 bajo estrictas condiciones.
Luego de pasar poco más de un año en el Penal de Ezeiza, el exsenador nacional José Alperovich recibió la autorización judicial para continuar cumpliendo su condena por nueve hechos de abuso sexual en su domicilio de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
El Tribunal Oral en lo Criminal 29, a cargo del juez Juan María Ramos Padilla, dispuso que el exmandatario tucumano de 70 años permanezca bajo arresto domiciliario en su departamento del barrio porteño de Puerto Madero, sitio en el que se perpetraron parte de los abusos por los que fue condenado.
El juez dejó en claro que esta medida “no constituye un privilegio ni un acto de compasión”, sino que responde a una facultad legal bajo condiciones precisas. Para hacer efectiva la medida, Alperovich deberá abonar una caución real de 400 millones de pesos, portar una tobillera electrónica y cumplir con la prohibición absoluta de contacto con la víctima, identificada como F.L.
Alperovich había solicitado el arresto domiciliario por motivos de salud. Sin embargo, tras la evaluación del Cuerpo Médico Forense y peritos del hospital penitenciario, se concluyó que no padece ninguna condición médica que justifique su salida del penal por razones sanitarias.
A pesar de ello, el tribunal aceptó la solicitud por otros factores, con la condición de que se respete estrictamente el régimen impuesto.
En el fallo, Ramos Padilla emitió un mensaje contundente hacia el exfuncionario: “Confío en que el tiempo transcurrido en el CPF I del SPF haya sido eficaz para que Alperovich comprenda que el poder y el dinero no alcanzan para garantizar impunidad ni beneficios extraordinarios”.
El magistrado también remarcó que el arresto domiciliario no implica una sanción menor, y que cualquier incumplimiento derivará en la revocación inmediata del beneficio: “Si no asume esta instancia con respeto absoluto por la ley, volverá a la situación previa”.
La defensa de José Alperovich había fracasado en dos intentos previos por obtener este beneficio, y aún resta la resolución de un recurso de queja ante la Corte Suprema. Por lo tanto, la sentencia no se encuentra firme.
No obstante, la Justicia consideró que el exgobernador podía transitar el resto de su pena en su domicilio, bajo estricta supervisión, mientras avanza el proceso judicial en instancias superiores.


