El politólogo, sociólogo y escritor Atilio Borón apuntó que la postura del Gobierno de Javier Milei sobre el conflicto de Israel con Palestina y con Irán convirtió a la Argentina “en un Estado paria”. Señaló que el presidente “no está preparado para el cargo que ejerce”.
Críticas a la política exterior y la gestión de la Cancillería
“Tenemos una actitud bastante poco profesional en el manejo de la cancillería”, lamentó Borón. Acusó a la administración libertaria de tener “comportamientos extravagantes y que no tienen sentido”, en política internacional.
Recordó que el actual Gobierno de Israel “es una desgracia para el pueblo judío; la política genocida y la ocupación del pueblo palestino que hace Netanyahu, en algún momento va a ser un boomerang que puede terminar con el Estado de Israel”.
“Hay más de 58 mil palestinos muertos y hay estimaciones que, con los que están bajo los escombros, supera los 100 mil muertos. En Palestina está la mayor cantidad de niños mutilados en el mundo”, sentenció el también profesor Consulto de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires e Investigador del IEALC, el Instituto de Estudios de América Latina y el Caribe.
Argentina como «Estado paria» y descalificaciones presidenciales
“Argentina con el gobierno actual se ha convertido en un estado paria, un estado que incumple con la normativa internacional, apoya lo que no hay que apoyar, se pelea con los vecinos, el presidente injuria… no hay ningún presidente del mundo que haya insultado a las más grandes figuras de su época como (el presidente chino) Xi Jinping, (el presidente de Brasil) Lula, (el presidente de Colombia) Petro, (el expresidente de México, Andrés Manuel) López Obrador”, añadió.
Consideró que Milei “es una persona que no está preparada para ejercer el cargo que ejerce; tiene un lenguaje soez, grosero, maleducado para referirse a líderes mundiales o a figuras políticas argentinas. Es un personaje que está ahí porque a los grandes grupos económicos le conviene”.
Dijo que, a nivel internacional, “quedamos como un país que tiene un jefe de gobierno inaceptable. Nuestro servicio exterior es de segunda categoría”.
“No puede tener esta política exterior antojadiza, absurda. Estamos en manos de absolutamente incompetentes para la función que desarrolla”, sentenció.


