La tendencia de apreciación del peso frente al dólar continuará durante 2026, según estimaciones de analistas privados que participaron del Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM). Las proyecciones indican que la inflación anual alcanzará el 29%, mientras que el tipo de cambio oficial avanzaría solo 17%, hasta ubicarse en torno a los $1.700 hacia fin de año. El escenario anticipa una profundización del atraso cambiario y nuevos desafíos para la industria argentina.
El dólar seguiría perdiendo frente a la inflación
Las previsiones del mercado apuntan a que no habrá una corrección significativa del tipo de cambio durante el próximo año. De cumplirse estas estimaciones, el dólar oficial permanecerá lejos del techo de la banda cambiaria y continuará perdiendo competitividad frente al aumento de precios.
Este escenario reavivó el debate entre economistas sobre la conveniencia de flexibilizar las restricciones cambiarias para permitir una suba más acelerada del dólar. Sin embargo, el equipo económico mantiene una postura prudente y descarta, por ahora, una liberación total del cepo.
El Gobierno prioriza la estabilidad cambiaria
En el Ministerio de Economía persiste la cautela ante el recuerdo de la volatilidad cambiaria registrada en la antesala de las elecciones legislativas de 2025. Esa experiencia sigue condicionando la estrategia oficial, pese al discurso optimista del Gobierno respecto al panorama electoral de 2026.
Actualmente, algunos indicadores financieros reflejan que el mercado aún mantiene reservas sobre la estabilidad económica:
Señales de cautela en el mercado
- El riesgo país continúa por encima de los 550 puntos básicos.
- La demanda privada de dólares ronda los USD 2.500 millones mensuales.
- El Banco Central compró USD 280 millones en una jornada sin impacto significativo en la cotización.
En paralelo, las reservas internacionales ya superaron los USD 45.000 millones y el mercado espera una mayor oferta de divisas con la liquidación de la cosecha gruesa durante el segundo trimestre.
La industria acusa el impacto del atraso cambiario
El fortalecimiento del peso complica especialmente a los sectores productivos, que deben competir con importaciones más baratas en un contexto de apertura comercial.
Los últimos datos del Indec reflejan un deterioro en la actividad industrial:
Caída de la producción industrial en febrero
- Retroceso mensual: 4%
- Baja interanual acumulada: 8,7%
Sectores más afectados
- Textil: cayó 4% en febrero y acumula una baja interanual de 22,6%
- Automotriz: retrocedió 7,3% mensual y 24% interanual
- Alimentos y bebidas: descendió 3,1% mensual
Además, 14 de los 16 sectores industriales relevados registraron caídas respecto al mes anterior.
La construcción también sigue en retroceso
El sector de la construcción tampoco muestra señales de recuperación. Durante febrero registró una baja de 1,3% frente a enero y se ubicó 0,7% por debajo del mismo mes del año anterior.
Un desafío para la competitividad y el turismo
El tipo de cambio real multilateral acumula una apreciación superior al 7% en lo que va del año, según datos del Banco Central. Esto no solo afecta la competitividad exportadora y la producción local, sino que también encarece a Argentina como destino turístico para visitantes extranjeros.
La posibilidad de revertir esta tendencia dependerá de dos factores: una aceleración del dólar oficial o una desaceleración más rápida de la inflación. Sin embargo, ambas alternativas aparecen limitadas en el corto plazo.
Perspectivas para 2026
Con una inflación proyectada por encima de la suba del dólar, el mercado anticipa que el atraso cambiario persistirá durante todo 2026. Mientras el Gobierno apuesta a sostener la estabilidad nominal, crecen las advertencias por el costo que esa estrategia podría tener sobre la actividad productiva y el empleo industrial.
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