El Gobierno nacional oficializó un nuevo aumento en las tarifas de gas que comenzará a aplicarse desde el 1° de abril en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). La medida, formalizada a través de resoluciones publicadas en el Boletín Oficial, redefine los cuadros tarifarios para usuarios residenciales y comerciales, en el marco del reordenamiento del sector energético.
Nuevas tarifas de gas: qué cambia desde abril
El ajuste fue establecido mediante las resoluciones 371/2026 y 372/2026, que fijan los nuevos valores para las principales distribuidoras del AMBA. La actualización contempla modificaciones en los cargos fijos y variables, además de un sistema de bonificaciones segmentadas.
El impacto en las facturas será diferente según el nivel de consumo y la situación socioeconómica de cada usuario. De esta manera, el esquema mantiene criterios diferenciados para la asignación de subsidios.
Cuánto se pagará según el consumo
En el caso de los usuarios residenciales sin subsidios, los valores varían significativamente:
- Para la categoría de menor consumo (R1), el cargo fijo mensual rondará los $3.824 en la Ciudad de Buenos Aires y $4.416 en el conurbano.
- En los segmentos de mayor consumo (R4), los cargos fijos pueden superar los $91.000 mensuales.
Estos montos no incluyen el consumo variable, por lo que el total de la factura dependerá del uso individual del servicio.
El contexto del aumento: política energética y subsidios
La suba se enmarca en la política oficial de reorganización del sistema energético. Este proceso incluye la implementación de nuevas reglas para la determinación de precios y la continuidad de programas como el Plan Gas.
Uno de los ejes centrales es el Precio Anual Uniforme (PAU), que funcionará como referencia para trasladar el costo del gas a los usuarios finales. Sobre esta base se aplicarán los descuentos del régimen de subsidios focalizados, destinado a garantizar el acceso al consumo básico en sectores vulnerables.
Ajustes previstos a mediano plazo
Además, el esquema contempla la Revisión Quinquenal de Tarifas (RQT) para el período 2025-2030. Este mecanismo prevé incrementos mensuales progresivos, definidos por la autoridad regulatoria, lo que anticipa una continuidad en las actualizaciones tarifarias.
El aumento del gas se suma a un contexto de subas generalizadas en los servicios públicos. Según datos recientes, un hogar promedio del AMBA sin subsidios destinó más de $213.000 en marzo a cubrir gastos de servicios esenciales.
En ese escenario, el incremento del gas agrega presión sobre los ingresos familiares, especialmente en los sectores que no cuentan con asistencia estatal.


