Los bancos centrales del mundo retomaron la compra de oro en febrero de 2026, tras un inicio de año débil. El cambio se produjo en un contexto de volatilidad en los precios del metal y crecientes tensiones geopolíticas, especialmente en Medio Oriente. Según datos de organismos internacionales, las adquisiciones reflejan una estrategia de resguardo frente a la incertidumbre económica global.
Repunte tras un enero débil
Luego de un enero con compras netas de apenas 5 toneladas, en febrero los bancos centrales volvieron a incrementar sus reservas, alcanzando un total de 19 toneladas. La cifra, aunque menor al promedio mensual de 2025 (26 toneladas), marca una recuperación en el interés por el oro.
En el acumulado del primer bimestre de 2026, las compras suman 25 toneladas, la mitad de lo registrado en el mismo período del año anterior. Este comportamiento responde, en parte, a los altos precios alcanzados por el oro a comienzos de año y a una posterior corrección.
Volatilidad en el precio del oro
El mercado del oro mostró fuertes fluctuaciones en los primeros meses de 2026. A fines de enero, el metal alcanzó un máximo cercano a los 5.350 dólares por onza, tras un aumento de más de 1.500 dólares durante 2025.
Posteriormente, el precio cayó a 4.750 dólares en febrero, repuntó hasta los 5.250 dólares con el inicio del conflicto en Medio Oriente y luego volvió a descender por debajo de los 4.500 dólares. Actualmente, se ubica en torno a los 4.600 dólares.
Estas variaciones influyeron directamente en las decisiones de compra de los bancos centrales, que ajustaron su estrategia según el contexto del mercado.
Principales compradores y vendedores
Polonia lidera las adquisiciones
El principal comprador en febrero fue el Banco Nacional de Polonia, que incorporó 20 toneladas de oro, elevando sus reservas totales a 570 toneladas. El país busca alcanzar las 700 toneladas como objetivo estratégico.
Compras sostenidas en Europa y Asia
Otros bancos centrales mantuvieron su tendencia de acumulación:
- República Checa: 36 meses consecutivos de compras
- China: 16 meses seguidos de incremento en reservas
- Uzbekistán: 8 toneladas en febrero, con un total de 407 toneladas
- Malasia y Camboya: compras moderadas durante el mes
Ventas destacadas
En contrapartida, Turquía y Rusia fueron los principales vendedores netos, con reducciones de aproximadamente 8 y 6 toneladas respectivamente. En el caso turco, parte de las operaciones estuvieron vinculadas a estrategias de liquidez y contratos financieros.
Un fenómeno creciente es la participación de bancos centrales de mercados emergentes, especialmente en África y el sudeste asiático. Estas economías están recurriendo al oro como herramienta de diversificación y cobertura frente a riesgos internacionales.
Uganda, por ejemplo, lanzó un programa nacional de compra de oro con el objetivo de fortalecer sus reservas mediante adquisiciones a productores locales. En paralelo, Kenia manifestó intenciones similares, lo que evidencia una tendencia regional.


