Unos 400 trabajadores petroleros de La Pampa enfrentan un escenario crítico ante la falta de definiciones sobre la continuidad del yacimiento El Medanito. El conflicto surge mientras el Gobierno nacional destaca al sector energético como motor de la recuperación económica, aunque en los territorios productivos crece la incertidumbre laboral por la ausencia de inversiones y un proceso licitatorio sin interesados.
Las cifras oficiales muestran un crecimiento del producto impulsado por actividades puntuales como petróleo, minería, pesca y finanzas. Sin embargo, otros sectores clave —como la industria y la construcción— continúan en retroceso. Este desbalance expone un modelo de expansión poco inclusivo, con efectos limitados sobre el empleo y fuertes tensiones en regiones productivas.
En ese contexto, el sector energético aparece como emblema del repunte económico, pero la realidad en algunos yacimientos contradice el discurso oficial.
Licitación sin interesados y futuro incierto
El foco del conflicto se ubica en El Medanito, un área hidrocarburífera estratégica de La Pampa cuya concesión está próxima a vencer. A pocas semanas de la apertura de sobres de la licitación, no se registraron empresas interesadas en adquirir los pliegos, lo que deja en suspenso la continuidad de la explotación.
Esta situación pone en riesgo directo a unos 400 trabajadores petroleros y a sus familias, que dependen de la actividad del yacimiento para sostener su empleo.
“Si no hay reemplazo, los pozos se paran”
Desde el Sindicato de Petroleros Privados de Río Negro, Neuquén y La Pampa, su secretario general Marcelo Rucci alertó sobre la gravedad del escenario. Según explicó, la actual operadora, Petroquímica Comodoro Rivadavia (PCR), no tendría intención de continuar en el área ni de solicitar una prórroga si la licitación queda desierta.
“El impacto es inmediato: si la empresa se va y no hay quien la reemplace, los pozos se detienen y el empleo cae”, sostuvo el dirigente sindical.
La preocupación aumentó tras el vencimiento de un acuerdo transitorio que mantenía a parte del personal en modalidad de stand-by. Con ese esquema finalizado, la empresa comenzó a retirar equipos, una señal que en el sector suele anticipar suspensiones o despidos.
Regalías altas y pliegos poco atractivos
El proceso licitatorio también generó controversias en la Legislatura pampeana, con votos en contra y presentaciones judiciales. No obstante, desde el gremio remarcan que el problema central es económico: los altos niveles de regalías y los bonos exigidos en el pliego reducen la rentabilidad y alejan a posibles inversores.
Este escenario afecta especialmente a los yacimientos maduros, que requieren incentivos específicos para sostener la producción y el empleo.


