Si hay alguien que sabe cómo transformar una receta simple en una verdadera delicia de culto, es Maru Botana. La maestra de lo dulce compartió su fórmula infalible para no tirar el pan del día anterior y convertirlo en un budín de pan nivel restaurante, ultra cremoso.
¿El secreto? A diferencia del clásico budín apelmazado, esta versión suma leche condensada, crema y claras a nieve para lograr una textura aireada, cremosa e irresistible.
Ingredientes ( salen 12 porciones grandes)
600 g de pan de campo (sin corteza)
1 litro de leche
1 lata de leche condensada
200 g de azúcar (+ extra para el caramelo)
Un chorrito de crema de leche
4 huevos (yemas y claras separadas)
1 cdta. de esencia de vainilla
Paso a paso
Acaramelar: Cubrí el fondo de una budinera con azúcar, dejala sobr la hornalla a fuego bien bajo y cuando esté color ámbar, retirala, movela con cuidado para repartir el caramelo y dejá enfriar.
Remojar: Calentá la leche, volcála sobre el pan sin corteza y deshacelo con batidor hasta lograr una pasta cremosa.
Integrar: Sumá el azúcar, la vainilla, la leche condensada, la crema y las 4 yemas.
El toque de aire: Batí las 4 claras a nieve e incorporalas a la mezcla con movimientos envolventes.
Horno paciente: Volcá en la budinera y cociná a baño María a 160 °C durante 45 a 50 minutos.
Servir: Enfriá bien en heladera, desmoldá y acompañá con abundante dulce de leche y crema.
Los 3 trucos de Maru para que no falle:
Sin corteza: Usar solo la miga garantiza una textura sedosa sin partes duras.
Dúo cremoso: La leche condensada aporta suavidad y la crema la materia grasa justa.
Baño María clave: El calor suave evita que hierva en el horno y garantiza un corte parejo.
Fuente: Pronto


