Patricia Bullrich defendió los cambios introducidos en el proyecto de Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada tras obtener media sanción en el Senado. La presidenta del bloque de La Libertad Avanza aseguró que el oficialismo decidió retirar los artículos que no reunían el respaldo suficiente y sostuvo que el debate estuvo condicionado por factores políticos y por la controversia en torno a Manuel Adorni.
La dirigente oficialista brindó estas declaraciones luego de la votación en la Cámara alta, donde la iniciativa avanzó de manera parcial tras modificaciones realizadas durante su tratamiento parlamentario.
Según explicó Bullrich, el proyecto original sufrió importantes recortes para garantizar su aprobación. Indicó que la estrategia fue retirar aquellos puntos que no alcanzaban los votos necesarios.
«La ley salió parcialmente porque entendimos que algunos capítulos no tenían consenso. Decidimos avanzar con lo que era posible aprobar», señaló la legisladora.
En ese sentido, remarcó que el resultado refleja el funcionamiento del sistema democrático y que el oficialismo optó por priorizar los artículos con mayor respaldo legislativo.
Uno de los puntos eliminados fue el referido al Manejo del Fuego. Bullrich afirmó que varios senadores modificaron su posición durante la discusión y atribuyó ese cambio al escenario político de distintas provincias.
La senadora consideró que el contexto electoral comenzó a influir sobre las decisiones parlamentarias y sostuvo que algunos sectores priorizaron la estrategia política por encima del contenido de la iniciativa.
Bullrich también se refirió a las dificultades que enfrentó el Gobierno para instalar el debate público sobre la ley.
Según expresó, la atención estuvo concentrada durante varios meses en otros temas, entre ellos la situación vinculada al exjefe de Gabinete Manuel Adorni y el Mundial, lo que, a su entender, dificultó la comunicación del proyecto.
Además, descartó que la demora en el tratamiento obedeciera a una falta de decisión política. Explicó que el principal obstáculo fue la discusión institucional generada por el pedido de interpelación a Adorni.
La dirigente sostuvo que, de haberse debatido en otro contexto, el proyecto podría haber sido aprobado con la totalidad de sus capítulos.
Como balance de la votación, Bullrich definió el resultado como un escenario dividido y comparó la aprobación parcial con un «50% y 50%». La media sanción deja abierta la posibilidad de que los artículos excluidos vuelvan a discutirse en futuras instancias del tratamiento legislativo.


