El Gobierno nacional dispuso este miércoles la derogación del régimen vigente desde 2012 para el análisis de patentes de medicamentos en Argentina. La medida, oficializada en el Boletín Oficial mediante una resolución conjunta, establece un nuevo esquema que otorga al Instituto Nacional de la Propiedad Industrial (INPI) la evaluación individual de cada solicitud. El objetivo es fomentar la innovación, mejorar la disponibilidad de productos y alinear el sistema con estándares internacionales.
Nuevo esquema para evaluar patentes
A partir de la Resolución Conjunta 1/2026, el Ejecutivo eliminó las pautas específicas que regían desde 2012 para el examen de patentabilidad en el sector químico-farmacéutico.
Con esta decisión, el INPI recupera plena autonomía para analizar cada solicitud de patente de manera particular, sin las restricciones previas. La evaluación se basará en los criterios establecidos por la Ley 24.481:
- Novedad
- Actividad inventiva
- Aplicación industrial
Según el texto oficial, la modificación busca evitar limitaciones en el análisis técnico y permitir un enfoque más flexible en cada caso.
El Gobierno argumentó que el cambio apunta a promover el desarrollo de nuevos medicamentos y a incrementar su disponibilidad en el mercado.
Además, se busca brindar mayor previsibilidad jurídica para las empresas del sector farmacéutico, lo que podría incentivar inversiones y desarrollo tecnológico en el país.
La medida también se enmarca en la intención de adaptar la normativa local a las mejores prácticas internacionales en materia de propiedad intelectual.
Uno de los puntos centrales de la nueva regulación es la implementación de un esquema transitorio.
La norma establece que las nuevas patentes que se otorguen no podrán impedir la comercialización de medicamentos que ya se encuentren en el mercado al momento de su entrada en vigencia.
En estos casos, los titulares de las patentes:
- No podrán bloquear la venta de esos productos
- No podrán exigir compensaciones económicas
Este mecanismo busca evitar conflictos legales y garantizar la continuidad del acceso a tratamientos ya disponibles.
Contexto: fin de un régimen vigente desde 2012
Las pautas derogadas habían sido implementadas hace más de una década para regular el otorgamiento de patentes en el sector farmacéutico.
Sin embargo, el Gobierno consideró que ese esquema podía limitar la competencia del organismo encargado de evaluar las solicitudes, lo que motivó su eliminación.
La nueva normativa redefine el marco regulatorio en materia de propiedad intelectual aplicada a medicamentos en el país.


