Independiente atraviesa una tormenta institucional luego de la última reunión de Comisión Directiva, donde se resolvió avanzar en el cambio de sponsor técnico tras 16 años de vínculo con la marca actual.
La decisión, impulsada por el presidente Néstor Grindetti bajo criterios económicos, despertó un fuerte rechazo en la masa societaria y amenaza con derivar en un conflicto judicial.
La nueva marca elegida, una firma nacional que recientemente comenzó a vestir a San Lorenzo, mejoró su oferta inicial y presentó un contrato de seis temporadas que sedujo a la dirigencia. Sin embargo, los hinchas del Rojo estallaron en redes sociales al conocerse la noticia: cuestionaron la pérdida de prestigio internacional que significaría dejar a la actual proveedora alemana, que viste a equipos de renombre mundial como Manchester City y Milan.
En X (antes Twitter), se viralizó un hashtag de repudio y los socios convocaron a una manifestación este martes en la sede de Avellaneda, en Av. Mitre, para exigir la revisión de la medida.
A la tensión deportiva e institucional se suma un frente judicial: la marca alemana no descarta iniciar acciones legales contra el club, ya que asegura que la propuesta de la nueva empresa habría sido presentada fuera de término, lo que viciaría el proceso de adjudicación.
Así, Independiente se encuentra ante un nuevo foco de conflicto en medio de su delicada situación deportiva y económica. La presión de los hinchas, el eventual reclamo legal y la puja dirigencial podrían prolongar un tema que, lejos de resolverse, recién comienza a escalar.


