La causa judicial por el presunto abuso en el Club Alemán de Mendoza sumó un nuevo episodio luego de que la madre de una de las jugadoras imputadas hablara públicamente para rechazar la acusación y cuestionar el relato de la denunciante. El expediente investiga hechos ocurridos durante un supuesto “bautismo” de bienvenida al plantel superior de hockey, denunciado por una jugadora que en ese momento tenía 16 años.
La madre de una imputada negó el abuso en el Club Alemán
La mujer, cuya identidad se mantiene reservada, aseguró en declaraciones televisivas que los hechos denunciados no constituyeron violencia sexual y sostuvo que la denunciante “distorsiona lo sucedido”.
Según su versión, el ritual de iniciación fue una actividad voluntaria en la que participaron seis jóvenes de entre 16 y 22 años, y afirmó que todas aceptaron formar parte de la bienvenida al plantel.
Además, reconoció la existencia de este tipo de prácticas dentro de algunos equipos deportivos, aunque negó que hayan tenido una finalidad sexual o vejatoria.
Qué denunció la jugadora que inició la causa
La denunciante, identificada como María, sostuvo que nunca fue informada sobre la naturaleza del ritual y afirmó que creyó que solo participarían de una actividad recreativa.
De acuerdo con su testimonio, ella y otras cinco debutantes fueron obligadas a desnudarse parcialmente, vendadas y sometidas a distintos actos humillantes y de contacto físico que calificó como abusivos.
La joven relató además que varias jugadoras filmaban la escena con sus celulares mientras se desarrollaba el bautismo y que, al pedir que dejaran de grabar, su reclamo fue desestimado.
También aseguró que durante el episodio se encontraba en estado de shock y que no pudo reaccionar ante la presión del grupo, integrado por jugadoras mayores a quienes admiraba.
Cómo avanza la investigación judicial
Diez jugadoras están imputadas
La Justicia mendocina imputó a diez jugadoras por el delito de abuso sexual simple agravado por la participación de dos o más personas, figura penal que contempla penas de entre tres y diez años de prisión.
Debido a que ninguna de las acusadas cuenta con antecedentes penales y considerando la pena mínima prevista, podrían afrontar el proceso judicial en libertad hasta la instancia de juicio.
Una causa que fue reabierta tras ser archivada
El expediente se originó en abril de 2023, cuando la denunciante formalizó la acusación ante la Justicia.
En una primera etapa, la causa fue archivada por una fiscal al considerar que no existían elementos suficientes para encuadrar penalmente los hechos. Sin embargo, tras la revisión de una instancia superior, se ordenó reabrir el caso y continuar con la investigación.


