La Justicia de Córdoba elevó a juicio una causa inédita en el fútbol argentino: doce acusados, entre dirigentes, allegados y un funcionario público, están imputados por haber arreglado la derrota de Atenas de Río Cuarto ante Juventud Unida de San Luis en el Torneo Federal A, con el objetivo de ganar dinero mediante apuestas electrónicas.
La investigación fue llevada adelante por el fiscal de Cibercrimen, Franco Pilnik, y se originó a partir de una denuncia de la Lotería de Córdoba tras detectar movimientos sospechosos en su plataforma Jugadón en la previa del partido disputado en septiembre de 2024.
Apuestas millonarias antes del partido con Juventud
El foco se encendió cuando se registraron nuevas cuentas que apostaban de forma coincidente a una goleada en contra de Atenas. Lo más grave: varias de esas cuentas estaban a nombre de dirigentes del propio club.
Las apuestas iban desde los 116 mil hasta los 500 mil pesos, todas en contra de Atenas, que finalmente perdió 0-3 ante Juventud, con dos goles en contra.
Esto violaba directamente las normas básicas: ningún dirigente o jugador puede apostar en partidos en los que participa su propio equipo.
Dirigentes, DT y vínculos con el poder
Entre los imputados aparecen el expresidente Luis Felippa, el exvice Mariano Lima, el exsecretario Sergio Bustos y el extesorero Franco Panzolato, además del entonces entrenador Juan Bazid.
También figura Nicolás Gauna, funcionario de la Agencia Córdoba Deportes y colaborador cercano de Agustín Calleri, quien habría participado a través de transferencias de dinero para concretar apuestas.
Chats, presión y una estructura organizada
Uno de los elementos más contundentes de la causa son los chats entre los implicados, que evidencian una organización previa para ejecutar la maniobra.
En ese grupo de WhatsApp, denominado “Los b… de siempre”, los dirigentes discutían cómo convencer al DT, qué jugadores debían participar y hasta cómo controlar el desarrollo del partido.
La fiscalía sostiene que no fue un hecho aislado, sino una estructura organizada que implicó presión sobre distintos actores del club para garantizar el resultado.
Jugadores señalados y una trama internacional
La investigación también apunta a tres futbolistas extranjeros, actualmente prófugos: el serbio Uros Milenkivic, su compatriota Milos Zjaca y el brasileño Uirá de Oliveira Marques, quien marcó dos goles en contra en aquel partido ante Juventud.
Según la causa, estos jugadores habrían sido parte clave del esquema que derivó en la derrota.
El trasfondo económico detrás del arreglo con Juventud
Uno de los puntos más delicados surge de los chats: los acusados necesitaban reunir 14 mil dólares para pagar una deuda a una persona identificada como “Gustavo”, presuntamente vinculada al Consejo Federal.
Esa urgencia económica habría sido el motor principal del presunto arreglo del partido ante Juventud, según sostiene la fiscalía.
Un escándalo que sacude al fútbol del interior
El caso expone una trama que mezcla apuestas ilegales, dirigentes, jugadores y hasta vínculos con estructuras del fútbol argentino.
Tras la denuncia, la Lotería de Córdoba congeló los pagos —más de cinco millones de pesos— y la causa avanzó con allanamientos e imputaciones.
Ahora, con la elevación a juicio, el escándalo que tuvo a Juventud Unida como protagonista indirecto entra en una etapa clave que puede marcar un antes y un después en el control de las apuestas en el fútbol del interior.


