El juicio oral por el asesinato de Germán Medina comenzará este miércoles a las 13.30 en la Ciudad de Buenos Aires. El principal acusado, Abel Guzmán, solicitó que el proceso se realice sin cobertura mediática y se comparó con Jesucristo al denunciar un supuesto “escarnio” público. El Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N° 24 rechazó el planteo y dispuso una participación limitada de la prensa.
El pedido del acusado antes del juicio
En la previa del debate, la defensa de Guzmán presentó un escrito ante el tribunal en el que pidió excluir a los medios de comunicación durante las audiencias. Los abogados argumentaron que la cobertura periodística previa generó un clima adverso que podría afectar el derecho a un juicio justo.
En ese contexto, los defensores establecieron una polémica comparación con la figura de Jesucristo, al sostener que el acusado habría sido sometido a un “escarnio mediático”. También advirtieron que la presencia de periodistas podría alterar el orden y el decoro del proceso judicial.
Además, cuestionaron que la difusión del caso habría perjudicado la imagen de funcionarios judiciales y señalaron que la exposición mediática podría desvirtuar el desarrollo del juicio.
La decisión del tribunal
El Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N° 24 rechazó el pedido de exclusión total de la prensa, aunque estableció límites claros para la cobertura.
Los jueces autorizaron el ingreso de periodistas únicamente antes del inicio de las audiencias, con el objetivo de tomar imágenes de la sala y de las partes. Sin embargo, prohibieron cualquier tipo de grabación durante el desarrollo del juicio.
De esta manera, el tribunal adoptó una postura intermedia que busca garantizar tanto la transparencia del proceso como el normal desarrollo del debate.
El crimen en la peluquería de Recoleta
El hecho ocurrió el 20 de marzo de 2024 en una peluquería ubicada sobre la calle Beruti al 3000, en el barrio porteño de Recoleta. Según la investigación, Guzmán le disparó en la cabeza a su compañero de trabajo, Germán Medina, y luego escapó por una ventana del local.
Tras el ataque, el acusado permaneció prófugo durante 70 días hasta ser detenido por la Policía en una vivienda del partido bonaerense de Moreno.
La causa cuenta con pruebas clave, entre ellas registros de cámaras de seguridad y conversaciones entre los empleados del local que evidenciaban conflictos internos previos al crimen.
De acuerdo con la investigación judicial, las tensiones en el lugar de trabajo se habían intensificado semanas antes del homicidio. Uno de los principales motivos de conflicto era el uso de formol en tratamientos capilares, práctica que estaba prohibida en el establecimiento.
Intercambios en un grupo de WhatsApp y una reunión virtual entre los empleados reflejaron el deterioro de la relación laboral. En esas conversaciones se registraron discusiones que anticipaban un clima de creciente hostilidad.


