Cuando se trata de replicar la confitería en casa, las medialunas tienen una fama de dificultad que asusta un poco. ¿Es posible hacerlas con menos esfuerzo y tiempo? Sí.
Por suerte, hay un camino intermedio entre enrollar una tapa de empanada con forma de medialuna y pasarse 24 horas en la cuestión.
Esta versión simplificada adapta los tiempos y la técnica para lograr unas medialunas caseras espectaculares sin necesidad de ser maestro panadero.
Ingredientes (Para unas 12-15 unidades)
Para la masa: 500 g de harina 0000, 100 g de azúcar, 10 g de levadura seca (o 30 g de fresca), 1 pizca de sal, ralladura de 1 limón, 1 cdta. de esencia de vainilla, 2 huevos, 150 ml de leche tibia.
Para el empaste (capas): 100 g de manteca pomada (a temperatura ambiente) mezclada con 1 cucharada llena de almidón de maíz (esto ayuda a que no se desarmen).
Para el almíbar: 100 g de azúcar y 100 ml de agua (hervidos juntos durante 3 minutos).
Paso a paso
La masa base. En un bowl grande, mezclar la harina, el azúcar, la sal y la levadura. Hacer un hueco en el centro y colocar los huevos, la leche tibia, la vainilla y la ralladura de limón. Integrar de adentro hacia afuera hasta formar un bollo tierno. Amasar durante 5 o 8 minutos hasta que quede liso. Dejar leudar en un lugar tibio hasta que duplique su volumen (aprox. 1 hora).
Armado más fácil. Estirar la masa sobre la mesada en forma de rectángulo fino. Untar toda la superficie con la mezcla de manteca pomada y almidón. Enrollar la masa sobre sí misma como un pionono y luego cortar ese rollo en rodajas o doblarlo en tres partes (como un libro) para generar las capas de forma rápida.
Corte y formado. Volver a estirar la masa en un rectángulo de medio centímetro de espesor. Cortar triángulos alargados. Hacerles un pequeñito corte en la base del triángulo, estirar las puntas hacia afuera y enrollar hacia la punta para dar la clásica forma de medialuna.
Leudado final y cocción. Colocarlas en una placa enmantecada dejando espacio entre ellas. Dejar que leuden 30 minutos más. Hornear a 180 °C (horno medio) durante 15 a 18 minutos hasta que estén doradas.
El toque final. Apenas salen del horno y todavía calientes, pincelarlas generosamente con el almíbar tibio para que queden brillantes y húmedas. Ahora podés rellenarlas o disfrutarlas solitas, que ya son incomparables.
Fuente: Pronto


