Comunidades indígenas del norte de Salta denunciaron un nuevo desmonte en tierras de uso ancestral, atribuido a la empresa Desdelsur SA. Marcelino Pérez, referente de la comunidad wichí Lapacho 2, expresó la desigualdad que atraviesan:
“Ellos ponen animales y nosotros ni siquiera podemos comer asado”.
La comunidad señala que el desmonte afecta directamente a su sustento, ya que en el monte arrasado había especies como chañar, mistol y algarrobo, cuyos frutos forman parte de la dieta tradicional, además de plantas medicinales y fibras como el chaguar, esenciales para las artesanías.
Antecedentes de la empresa
De acuerdo al informe de Greenpeace El Sacrificio de los Bosques del Gran Chaco (2019), la empresa desmontó unas 27 mil hectáreas entre 1993 y 2018.
Los feedlots instalados en la zona producen carne destinada a la exportación, mientras las comunidades locales conviven con la pérdida de recursos naturales y crecientes problemas de desnutrición.
Solicitudes oficiales y ordenamiento territorial
Según registros del Boletín Oficial, la última solicitud de Desdelsur fue en 2014, para desmontar 3.043 hectáreas en la Finca Puesto Alcoba y reservar otras 2.423. En ese momento, las tierras estaban categorizadas en amarillo dentro del Ordenamiento Territorial de Bosques Nativos, pero las recategorizaciones permitidas por el gobierno provincial habilitaron desmontes en áreas originalmente protegidas.
Con el nuevo ordenamiento, la zona quedó en categoría marrón, lo que permite desmontes bajo el sistema de Manejo de Bosques con Ganadería Integrada (MBGI). Para organizaciones ambientales, esta modalidad es una forma de suavizar el término “desmonte”, aunque en la práctica implica pérdida de biodiversidad y servicios ecosistémicos.
Impactos en la comunidad
Los referentes indígenas advierten que la deforestación y las fumigaciones aéreas con herbicidas afectan directamente la salud de las familias. La pérdida de fauna y flora tradicionales se vincula con casos de desnutrición crónica y muertes por deshidratación en niños y niñas.
Además, denuncian que representantes de la empresa ofrecen bienes como viviendas, pozos de agua o computadoras a cambio de aceptar el desmonte. En caso de resistencia, aseguran que se amenaza con represión:
“Les dicen que ya están preparados 200 milicos”, relató Marcelino Pérez.
Reclamos y resistencia
Las comunidades iniciaron la recolección de firmas para exigir información pública sobre los permisos de desmonte, que según representantes de la empresa ya habrían sido otorgados por el gobierno provincial. Sin embargo, no existen registros accesibles que confirmen esas autorizaciones.
El conflicto involucra a múltiples comunidades: Pacará, Tonono, San Benito, Alcoba, Finca Las Cañitas y otras ubicadas en los kilómetros 7, 9, 10, 12, 14, 16, 18 y 20 de la zona.
Todas ellas reclaman el respeto a sus derechos de posesión ancestral reconocidos por la Ley 26.160 de Emergencia Territorial Indígena, aunque derogada, que durante su vigencia otorgaba herramientas legales para defender sus territorios.
El caso de Desdelsur SA refleja las tensiones entre la expansión agroganadera y los derechos de las comunidades originarias en el Gran Chaco salteño.
La denuncia expone cómo el cambio en el ordenamiento territorial y la falta de transparencia en los permisos de desmonte generan un escenario de vulnerabilidad para pueblos indígenas que dependen del monte para su subsistencia.
Fuente: Noticias Ambientales


