Las habituales disputas entre oficialismo y oposición en el Concejo Deliberante de San Luis sumaron un nuevo e insólito capítulo. La presidenta del cuerpo, Laura Sánchez, pretende quedarse con la oficina que ocupa el concejal justicialista Juan Martín Divizia, y el pedido desató una fuerte respuesta política.
Sánchez, reelecta el 10 de diciembre, le solicitó a Divizia que restituyera el despacho que utiliza en el edificio legislativo para reasignarlo. El concejal ya ocupaba esa oficina durante su primer mandato y ahora inicia su segundo período.
El PJ acusa a Hissa y a Sánchez de “amedrentar a la oposición”
Ante el planteo de Sánchez, el bloque Justicialista le envió una nota en la que acusa a la presidenta y al intendente Gastón Hissa de intentar “amedrentar a la oposición”. “Mientras atacan al bloque, la ciudad se cae a pedazos”, cuestionaron.
En la misiva, los ediles remarcan que, pese a la cantidad de problemas que afectan a la ciudadanía, “la principal preocupación del intendente Hissa, de la Presidencia del Cuerpo y su entorno se reduce al uso de una oficina dentro del Concejo”.
Cruces por irregularidades y gestión municipal
El bloque opositor enumera una serie de irregularidades que, consideran, el Ejecutivo debería aclarar: presunto pago de sobresueldos, compra de camiones con supuestas anomalías y contrataciones directas.
También señalan que el intendente debería ocuparse del “tarifazo brutal aplicado a comerciantes y vecinos” y del “abandono total en la prestación de los servicios públicos”, antes de disputar un despacho.
“No hay antecedentes de desalojar a un concejal en ejercicio”
La nota concluye con un mensaje directo a Sánchez: “No hay antecedentes en la historia de esta ciudad de que se desaloje a un concejal en ejercicio. Lo que usted intenta montar no son argumentos válidos, sino viles excusas para perseguir a un concejal opositor y al Bloque Justicialista, callar nuestras voces y evitar opiniones contrarias a la mediocre gestión que nos presenta Hissa”.


