Un hombre fue condenado a 13 años de prisión por el delito de abuso sexual con acceso carnal agravado por la convivencia y su rol de guardador, tras el veredicto de un Tribunal del Colegio de Jueces.
La sentencia se conoció este miércoles, luego de los alegatos finales y la audiencia de cesura donde se definió la pena.
Por tratarse de un caso de delitos contra la integridad sexual, no se difundió la identidad del condenado para resguardar a la víctima.
Abusos durante la infancia en un contexto de vulnerabilidad
La fiscal de Juicio N°1, Virginia Palacios, sostuvo que los hechos ocurrieron entre 2011 y 2017, cuando la víctima era menor de edad.
“La niña atravesó una cronicidad abusiva hasta su adolescencia”, expuso, al describir un contexto de violencia, amenazas y vulnerabilidad, tras la muerte de la madre.
La acusación se apoyó en el testimonio de la víctima, pericias psicológicas y estudios médicos que resultaron compatibles con los hechos denunciados.
Postura de la defensa
El defensor Esteban Sala pidió la absolución al señalar falta de pruebas concluyentes.
“Se trata de una causa sin pruebas objetivas”, afirmó, y cuestionó tanto el relato de la denunciante como las pericias incorporadas al proceso.
La pena y los argumentos
En la audiencia de cesura, la Fiscalía había solicitado 18 años y 9 meses de prisión, al considerar la gravedad y reiteración de los abusos.
La defensa pidió el mínimo legal de 8 años, al plantear que la pena solicitada resultaba “desproporcional y excesiva”. El Tribunal fijó la condena en 13 años de prisión.


