La Justicia condenó a prisión perpetua a Matías Alejandro Guiñazú, de 46 años, por asesinar a su pareja, María Soledad Ibáñez, en un hecho ocurrido el 31 de marzo de 2024 en una vivienda de Merlo. El tribunal consideró probado que se trató de un femicidio agravado por el vínculo y mediado por violencia de género.
El fallo judicial y la condena
El veredicto fue dictado por el Tribunal Oral en lo Criminal N° 3 de Morón, integrado por los jueces Mariela Moralejo Rivera, Federico Topino y Gabriel Tomassetti.
Los magistrados resolvieron imponer la pena máxima al considerar a Guiñazú autor de homicidio agravado por el vínculo y por haber sido cometido en un contexto de violencia de género.
La acusación estuvo a cargo de la fiscal Graciela Biassotti, quien sostuvo la calificación durante el juicio, en línea con la investigación previa realizada por la UFI N° 12 de Morón.
Cómo ocurrió el crimen
Un ataque brutal dentro de la vivienda
Según la reconstrucción de los peritos, el ataque comenzó en la cocina y continuó en el dormitorio de la casa ubicada en la calle José Martí al 500.
La víctima intentó pedir ayuda mientras era atacada. Los especialistas indicaron que el lugar presentaba abundantes manchas de sangre, lo que evidenció la violencia del hecho.
Testigos señalaron que el agresor no soltaba el arma blanca y amenazaba a quienes intentaban intervenir.
La intervención policial
Cuando la Policía llegó al lugar, el acusado continuaba con una actitud violenta. Incluso, intentó quitarse la vida con el mismo cuchillo utilizado en el ataque.
Tras ser reducido, fue internado en estado grave, pero logró recuperarse y posteriormente enfrentó el proceso judicial.
La relación y antecedentes de violencia
La relación entre la víctima y el condenado había comenzado en enero de 2023.
Amigas de Ibáñez declararon durante la investigación que notaron cambios en su comportamiento, describiéndola como aislada, temerosa y controlada por su pareja.
También mencionaron episodios previos de violencia física y un fuerte control por parte del agresor, quien tenía acceso a sus redes sociales y limitaba sus vínculos personales.
Evaluación pericial y estrategia de defensa
La defensa intentó argumentar que el acusado actuó bajo un estado emocional alterado. Sin embargo, los informes periciales descartaron esa hipótesis.
Los especialistas concluyeron que el hecho fue premeditado y cometido con alevosía. Además, describieron al imputado como una persona con rasgos celosos y controladores.
Presencia de la familia y situación actual
La sentencia fue leída en presencia de la madre de la víctima, Margarita Villarreal, junto a familiares, allegados y representantes de organismos públicos.
Actualmente, Guiñazú permanece detenido en la Unidad Penal N° 34 de Melchor Romero, donde cumplirá la condena.


