En los últimos meses, una función nueva en la popular app de Meta se volvió el centro de conversaciones y advertencias. La posibilidad de que otros usuarios sepan exactamente dónde estamos genera inquietud, especialmente en un momento en que la privacidad en línea está en la cuerda floja.
Más allá de su lado práctico para encontrar eventos o descubrir lugares, la función también abre la puerta a situaciones incómodas si no se usa con cuidado. Especialistas y usuarios coinciden en que el control sobre la ubicación personal es sumamente importante para evitar riesgos innecesarios.
¿Por qué se critica a los mapas de Instagram?
Instagram incorporó un mapa interactivo que permite mostrar la posición de los usuarios en tiempo real desde la sección de Mensajes. Esta herramienta, similar a la de Snapchat, suma en un solo lugar el contenido que se publica con etiquetas de ubicación, permitiendo descubrir tendencias y actividades cercanas. Incluso ofrece la opción de dejar notas temporales sobre puntos específicos del mapa.
Aunque Meta afirma que la función está desactivada de manera predeterminada y que busca “conectar personas”, el alcance masivo de Instagram, donde muchas cuentas son públicas, incrementa el riesgo de exposición. Publicar la ubicación exacta en el momento puede facilitar el acoso, la suplantación de identidad o el seguimiento no deseado.
A esto se le suma la desconfianza hacia la gestión de datos de la empresa, que ya tiene antecedentes polémicos en el manejo de información personal. Para los expertos de la seguridad digital, el hecho de que la plataforma recopile datos de geolocalización genera dudas legítimas sobre su uso y almacenamiento.
Fuente: Ambito


