Un grupo de vecinos de barrio Procrear Liceo, al norte de Córdoba capital, denunció una seguidilla de robos que mantiene en alerta a toda la comunidad. En apenas una semana, los delincuentes se llevaron al menos diez motos y varios objetos de valor tras forzar los portones de las cocheras.
En paralelo, otro hecho violento sacudió a la ciudad: un kiosquero fue atacado a balazos por un ladrón armado luego de que el joven activara la alarma del local.
Los «rompeportones» de barrio Procrear Liceo
Una modalidad delictiva que preocupa a los vecinos
Los residentes del complejo habitacional denunciaron que una banda organizada se dedica a romper los portones automáticos de las cocheras para ingresar y sustraer vehículos y pertenencias.
“En solo siete días se llevaron alrededor de diez motos”, relató un vecino. Además de los rodados, los delincuentes robaron bicicletas, cubiertas y otros elementos que encontraban dentro de los autos estacionados.
Robos a plena luz del día
Lejos de actuar en la clandestinidad, los ladrones se mueven sin temor a ser vistos. En uno de los ataques más recientes, más de ocho personas levantaron un portón, lo destruyeron y escaparon con una moto y una bicicleta. En otro golpe, lograron sustraer dos neumáticos de un automóvil.
“En el complejo ninguna torre se salva”, aseguraron los damnificados.
La Policía de Córdoba realiza patrullajes en la zona, aunque los vecinos señalan que, debido a la extensión del predio, los controles no siempre son suficientes. Sin embargo, en las últimas horas se logró la detención de tres integrantes de la banda.
Asalto en avenida Donato Álvarez
El sábado al mediodía, un ladrón armado ingresó a un kiosco ubicado en Donato Álvarez al 9020. El delincuente encapuchado apuntó al empleado, que en un intento de defensa activó la alarma del local.
Disparo y escape
La reacción desató la violencia: el asaltante disparó contra el kiosquero antes de huir. La bala atravesó una pared de durlock y terminó incrustada en el muro de un comercio vecino, sin provocar heridos.
“Mostró el arma, una 9 milímetros cargada, y se la apoyó al chico que estaba atendiendo”, relató el dueño del negocio.


