La Corte Suprema de Justicia de la Nación confirmó la condena a prisión perpetua contra Ítalo Ariel “Cebolla” Romeo, acusado de asesinar al custodio Pablo Liendo durante un intento de robo ocurrido el 12 de mayo de 2016 en Remedios de Escalada, al sur del conurbano bonaerense. El fallo también cerró los últimos planteos de la defensa, que buscaba anular la sentencia por supuestas irregularidades.
Un asalto violento que terminó en tragedia
El hecho ocurrió cuando dos vigiladores trasladaban a un empleado de una financiera. En el trayecto fueron abordados por al menos tres delincuentes que intentaron sustraer un bolso con cheques. Durante el ataque, Liendo recibió un disparo en la cabeza y murió al instante, mientras que su compañero, Martín Gómez, resultó herido en el omóplato. Los asaltantes escaparon sin llevarse el botín.
Las pericias y testimonios apuntaron a Ítalo Ariel Romeo como autor del homicidio agravado por el uso de arma de fuego y tentativa de homicidio. En paralelo, Romeo ya estaba mencionado en otra causa como integrante de la barrabrava de Independiente.
Junto a él también fue detenido Pablo Luis Russo, considerado coautor del hecho y responsable de una denuncia falsa vinculada al caso.
En 2022, el tribunal oral dictó prisión perpetua para Romeo y 17 años de cárcel para Russo. La Cámara de Casación bonaerense confirmó esos fallos y la Suprema Corte provincial rechazó luego un recurso de la defensa.
El fallo del máximo tribunal: por qué rechazaron la apelación
Argumentos de la defensa y respuesta judicial
Los abogados de Romeo denunciaron arbitrariedad, exceso de rigor formal y violaciones a garantías constitucionales. Sin embargo, la Corte Suprema desestimó el planteo porque no cumplía con los requisitos exigidos por la acordada 4/2007, dejando firme la condena.
Con esta resolución, la sentencia a prisión perpetua para Ítalo “Cebolla” Romeo queda definitiva, cerrando un expediente que durante casi una década generó fuerte impacto en Remedios de Escalada y sus alrededores. La familia de Pablo Liendo y los querellantes habían pedido reiteradamente que se mantuviera la pena máxima contra el acusado.


