La apertura de importaciones genera complicaciones en la industria nacional. En el sector metalúrgico preocupa que la crisis se profundice y comience a afectar las fuentes laborales.
José Luis García, delegado de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) en la fábrica Drean (ex MABE), advirtió que “la importación nos afectó mucho, sobre todo por la llegada de heladeras chinas más baratas”.
“La gente no está comprando, compra lo que le alcanza el bolsillo. Como industria estamos complicados”, planteó.
La firma hizo una “parada técnica” de una semana, con una reducción salarial del 80% para los trabajadores hasta este miércoles. “Es la segunda etapa de suspensiones que tenemos en el año”, contó García.
Con esa medida, la empresa pudo bajar el stock en depósitos y ahora retoman las tareas con el plantel completo. La idea fue no tener que despedir trabajadores por la baja producción.
Mientras tanto, la planta redujo al mínimo la cantidad de trabajadores eventuales que siempre se incrementaba de manera masiva en la temporada. “Hicimos un acuerdo para mantener una producción estable todo el año, y si hay sobreproducción se toman eventuales”, remarcó.
La fábrica cuenta con 250 operarios en la actualidad, que fueron suspendidos por 7 días hábiles. “De paso, aprovecharon para hacer mantenimiento de las máquinas”, añadió García.
“Está complicado el tema industrial, pero tenemos esperanza que esto pueda mejorar”, completó.


