El crédito hipotecario vuelve a ganar protagonismo en Argentina tras años de estancamiento. El repunte se observa en el mercado inmobiliario a nivel nacional, impulsado por un cambio en las expectativas económicas más que por una mejora real de los ingresos. De cara a 2026, el sector proyecta un escenario de mayor actividad, aunque con desafíos clave para su sostenibilidad.
El regreso del crédito hipotecario al mercado inmobiliario
Después de un largo período de parálisis, el financiamiento para la vivienda vuelve a ocupar un lugar central en el real estate argentino. Aumentaron las consultas, reaparecen operaciones y el crédito hipotecario vuelve a ser una opción para familias que habían quedado fuera del sistema.
Si bien aún no se habla de un boom pleno, el movimiento marca un punto de inflexión. Para el sector inmobiliario, 2026 se perfila como un año bisagra, con más demanda y decisiones de compra que habían sido postergadas.
Expectativas económicas como principal motor
La visión de los especialistas
Según el economista y director de Asesoría Financiera, Nicolás Parreira, el crecimiento del crédito hipotecario no responde a una recuperación significativa del poder adquisitivo.
“El impulso actual se explica principalmente por un cambio en las expectativas, asociado a una mayor previsibilidad macroeconómica, la desaceleración de la inflación y la percepción de que el crédito vuelve a ser viable”, señala.
En este contexto, muchas familias acceden a préstamos hipotecarios apostando a una estabilidad futura más que a una mejora presente de sus ingresos.
Impacto en el acceso a la vivienda
La reactivación del crédito amplía nuevamente las posibilidades de compra de vivienda para sectores que estuvieron excluidos durante años. Sin embargo, este crecimiento también genera interrogantes sobre su solidez en el mediano plazo.
El sistema hipotecario sigue siendo reducido en relación con el tamaño de la economía, lo que limita riesgos sistémicos. No obstante, a nivel individual, un desajuste entre cuotas e ingresos puede generar tensiones financieras.
Riesgos y desafíos hacia adelante
Ingresos, inflación y evaluación crediticia
Parreira advierte que el principal riesgo es que el crédito crezca más rápido que los ingresos reales.
“Si no se consolida una recuperación salarial sostenida, podrían aparecer dificultades para cumplir con las cuotas, especialmente si se frena la desinflación o se relajan los criterios de evaluación crediticia”, explica.
La sostenibilidad del repunte dependerá de que el financiamiento avance de manera gradual y prudente, acompañando la evolución del salario real.
Conclusión
El crédito hipotecario vuelve a ser una herramienta clave en el mercado inmobiliario argentino, impulsado por un clima de mayor confianza. Sin embargo, el desafío será consolidar este crecimiento sin romper el equilibrio entre expectativas, ingresos y riesgo. El entusiasmo existe, pero el futuro del sector dependerá de que la cautela acompañe al optimismo.


