La Policía de Comodoro Rivadavia detuvo a la madre y al padrastro de Ángel López, el niño de 4 años asesinado en esa ciudad de Chubut. Las aprehensiones se concretaron el domingo por la noche, tras una serie de pruebas que los vinculan con el homicidio agravado del menor.
El caso de Ángel López tuvo un giro decisivo en las últimas horas con la detención de Mariela Beatriz Altamirano y Michel González. La medida fue solicitada por el fiscal general Facundo Oribones junto a la funcionaria judicial Diana Guzmán, y autorizada por el juez penal de turno.
Según confirmaron fuentes oficiales, ambos imputados quedaron alojados en dependencias separadas y serán indagados en las próximas horas.
Pruebas determinantes del crimen
Resultados de la autopsia
El informe preliminar forense fue clave para avanzar con las detenciones. Los especialistas detectaron graves lesiones traumáticas en la zona craneal del menor, incompatibles con una muerte accidental o natural.
Este dato permitió a la Justicia sostener la hipótesis de un hecho violento con un alto grado de agresión física.
Testimonios de vecinos
A las pruebas médicas se sumaron declaraciones de vecinos, quienes aseguraron haber escuchado gritos provenientes de la vivienda donde vivía el niño. Estos testimonios reforzaron la línea investigativa que derivó en las aprehensiones.
Antes de que se concretaran las detenciones, el abogado Roberto Castillo, representante del padre biológico de la víctima, presentó una ampliación de la denuncia penal.
En el escrito, la querella solicitó la imputación por homicidio agravado en concurso con abandono de persona seguido de muerte. Además, sostuvo que el fallecimiento del niño no fue un hecho aislado, sino el resultado de un contexto prolongado de maltrato y desprotección.
Tras conocerse las detenciones, el letrado destacó el accionar judicial y afirmó que se trata de un paso importante hacia el esclarecimiento del caso.


