La jueza de Garantía de la ciudad de San Luis, Luciana Banó, postergó hasta el 3 de julio a las 9:00 la audiencia de control de acusación en la causa que investiga el asesinato de la adolescente Zoe Pérez, ocurrido en febrero de 2024 en La Toma, tras un pedido de los nuevos abogados de uno de los imputados que solicitaron suspender los plazos procesales para acceder al expediente.
Suspensión solicitada por la defensa
La audiencia, en realidad, se iba a realizar este viernes por la mañana. Sin embargo, los nuevos abogados de uno de los imputados (Adrián Rodríguez) pidieron suspender los plazos procesales “hasta que tengan acceso al expediente y al maletín fiscal”.
Banó abrió la sesión con la fiscal de Género N° 1, María del Valle Durán, la fiscal adjunta Antonella Romagnoli, el representante de la querella, Esteban Bustos, y el defensor de Oses, Guillermo Levingston. Allí informó sobre el pedido elevado por los abogados Andrés Fernández y Jorge Sánchez.
“Vengo por la presente a solicitar que se suspendan los términos hasta tanto estos profesionales tengan acceso al expediente y al maletín fiscal según la presentación realizada el día de ayer, teniendo en cuenta el sagrado derecho de defensa, artículo 18 de la Constitución Nacional y 39 de la Constitución Provincial”, dice el escrito que fue leído por la jueza.
La solicitud la fundamentaron, además, en un correo electrónico recibido el 26 de junio por parte de la Fiscalía de Género, donde se formalizó la designación de los nuevos defensores. También se hizo mención a otro escrito presentado el 25 de junio, en el cual se comunicaba la designación de ambos abogados ante el juzgado de Garantía.
Advertencia de la jueza ante la dilación
Frente a esta situación, Banó, luego de escuchar a las partes, resolvió fijar nueva fecha para la audiencia de control de acusación.
“No podemos efectuar ninguna maniobra que tienda a la dilación de la presente causa. Es por eso que resuelvo reprogramar para el día 3 de julio a las 9 horas bajo apercibimiento de sanciones en caso de solicitar un nuevo aplazo de la presente audiencia”, concluyó la magistrada.
La fiscal Durán informó que los abogados presentaron un escrito el 18 de junio donde manifestaban que se iban a constituir como defensores de Rodríguez y que desde ese momento tuvieron acceso al expediente y al maletín fiscal.
“Hace 9 días que la defensa técnica de Rodríguez conoce la causa, tuvo acceso a la causa, se le puso a disposición el maletín fiscal y luego de una maniobra claramente dilatoria y temeraria, Fernández dijo que iba a llevar un pendrive para recopilar todo lo obrante del maletín fiscal, pero no lo hizo, dijo que lo había hecho su socio cuando en realidad el socio nunca fue a la fiscalía”, dijo la representante del Ministerio Público Fiscal.
Desde la Fiscalía remarcaron que Rodríguez siempre contó con representación legal activa, que se respondió oportunamente al traslado de la acusación y que incluso se promovió un incidente de oposición, lo que demuestra que la defensa ha tenido pleno conocimiento de la causa. Para la querella y la acusación, la presentación de un escrito solicitando la suspensión de plazos en vísperas de la audiencia fue una maniobra maliciosa, ya que la instrucción está clausurada y no es momento procesal para incorporar nuevas pruebas.
“Buscan dilatar el proceso y por eso realizan este tipo de maniobras”, reclamó Bustos.
El crimen de Zoe Pérez: reconstrucción de los hechos
La investigación por el homicidio de Zoe Pérez reconstruyó las últimas horas de vida de la adolescente de 17 años. Según la teoría del caso de la Fiscalía, la noche del 19 de febrero, la víctima se encontraba en el Club Pringles de La Toma con Rodríguez y Oses. Compartían mates y miraban un partido de vóley.
Pasadas las 22:40, se retiraron del club junto a una amiga, quien se ofreció a llevarlos hasta una plaza saludable del pueblo. Desde allí, Zoe, Rodríguez y Oses se dirigieron a la vivienda del primero, ubicada en la calle Inti Huasi, en el Barrio Barracas. Allí, en un departamento ubicado en el fondo del terreno, pasaron las siguientes horas.
De acuerdo con las pruebas reunidas por la Fiscalía, durante esa madrugada tomaron bebidas alcohólicas, jugaron a la Play y registraron la noche en fotos y videos con el celular de Oses. Todo parecía transcurrir con normalidad, hasta que cerca de las 3:40 de la madrugada, Rodríguez le dijo a Zoe: “A mí no me incentives el demonio porque está todo mal. Es un consejo, no me provoques porque el demonio sale”, se escucha decir en uno de los videos que forman parte del expediente.
Las imágenes muestran que los tres permanecían juntos en la cama de Rodríguez al menos hasta las 4:30. Entre las 5 y las 7 de la mañana, según la fiscalía, Zoe fue víctima de un ataque sexual por parte de ambos imputados. En medio del forcejeo logró zafarse, pero al intentar escapar fue alcanzada por ellos entre la heladera y la mesa del comedor. En ese lugar, los acusados continuaron el abuso y, finalmente, la asfixiaron.
La muerte de Zoe Pérez
Romagnoli explicó en una de las audiencias que se realizaron que Zoe murió a causa de asfixia por compresión extrínseca. “Oses estaba ubicado sobre ella y con un elemento tipo cordón, la tomaba del cuello mientras que Rodríguez se encontraba delante de ella tratando de inmovilizarla por lo que la víctima terminó falleciendo en el lugar”.
La coartada de los acusados
En esa recreación de los hechos, la fiscal dijo que los imputados no fueron a trabajar y estuvieron en el lugar planeando sus coartadas. “A las 8:50, Oses salió del domicilio llevando una mochila y se dirigió a su casa, mientras que Rodríguez permaneció en la vivienda y trasladó el cuerpo a la cama de la habitación”.
Según surge de la investigación, alrededor de las 10 de la mañana llegó a ese domicilio Nahuel Mora, hermano de Zoe. Presuntamente Rodríguez le dijo que había estado ahí, pero que ya se había retirado. Misma respuesta obtuvo una amiga de la víctima. Una hora después, el profesor del gimnasio donde asistía Zoe recibió un mensaje de Rodríguez donde le pedía que fuera urgente para su casa.
“El profesor quien en ese momento se encontraba junto a su hijo de 10 años llegó a la vivienda y Rodríguez lo condujo hasta la habitación donde vio a Zoe e inmediatamente salió del lugar y dio aviso a la policía”, informó la fiscal.


