Crisis económica: 8 de cada 10 familias dejaron de salir a comer

La crisis económica y la pérdida del poder adquisitivo continúan impactando en los hábitos de consumo de los hogares argentinos. Un relevamiento privado realizado durante abril reveló que el 80,6% de las familias redujo o directamente dejó de salir a comer afuera debido al aumento de los gastos fijos, las tarifas y la caída de los ingresos reales. El informe también expone el fuerte deterioro del sector gastronómico y confirma que para gran parte de la población las salidas a restaurantes dejaron de ser una actividad habitual.

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Según la encuesta elaborada por las consultoras Ecolatina y ShoppApp, casi siete de cada diez hogares aseguraron que no logran llegar cómodamente a fin de mes o apenas cubren sus gastos básicos. En paralelo, apenas el 1% de los encuestados afirmó salir a comer con frecuencia, una cifra que refleja el fuerte retroceso del consumo vinculado al ocio y el esparcimiento.

El informe sostiene que el deterioro del ingreso disponible se profundizó en los últimos meses como consecuencia del incremento en tarifas de servicios públicos, transporte y otros gastos fijos. En ese sentido, el Instituto Argentina Grande (IAG) advirtió que estos costos representan actualmente 15 puntos más del salario que hace apenas dos años.

El estudio también mostró un cambio marcado en las respuestas de los hogares respecto a su situación económica. Las familias que afirmaron “poder ahorrar algo” disminuyeron considerablemente, mientras aumentó el porcentaje de quienes aseguran vivir cada vez más ajustados económicamente.

La caída del consumo impacta de lleno en el sector gastronómico. El relevamiento señala que la actividad logró cierta estabilidad en comparación con meses anteriores, aunque todavía se encuentra muy por debajo de los niveles registrados a fines de 2023. Además, los analistas consideran poco probable una recuperación importante en el corto plazo.

Entre enero y abril creció la cantidad de hogares que afirmaron salir a comer con menor frecuencia. Ese grupo pasó del 27,6% al 32%, mientras que las familias que mantienen el hábito de salir dos veces por semana representan un porcentaje mínimo.

Los especialistas remarcaron que el consumo fuera del hogar dejó de ser un gasto cotidiano para transformarse en una excepción. La prioridad de las familias hoy está puesta en cubrir necesidades básicas y afrontar servicios esenciales.

Argentina también enfrenta un escenario de fuerte encarecimiento en comparación con otros países. Un informe del IERAL-Fundación Mediterránea reveló que el país se ubica entre los más caros de la región en alimentos, indumentaria, calzado y bienes durables.

El relevamiento comparó precios locales con los de Brasil, Chile, México, Estados Unidos, Francia, Australia, China y Corea del Sur. En alimentos y bebidas, Argentina resultó más cara en casi la mitad de los productos analizados. En rubros como carne vacuna, cerveza y papas, los precios locales mostraron aumentos muy superiores respecto a otros mercados internacionales.

Las diferencias son aún mayores en indumentaria, calzado y bienes durables, donde Argentina aparece como el país más caro en más del 80% de los casos relevados.

El informe concluye que la combinación entre inflación, tarifas elevadas y caída del salario real seguirá limitando el consumo de los hogares durante los próximos años. En ese contexto, las salidas gastronómicas se consolidan como uno de los gastos más afectados por la crisis económica y la pérdida del poder adquisitivo.


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