La industria metalúrgica de San Luis enfrenta una crisis creciente, con suspensiones, reducción de turnos y adelantos de vacaciones en distintas fábricas. El panorama afecta tanto a trabajadores como a proveedores y amenaza con profundizarse en los próximos meses.
El secretario administrativo de la Unión de Obreros Metalúrgicos (UOM), Roberto Gómez, advirtió que la coyuntura es inédita para esta altura del año. “En general, en esta época las industrias suelen contratar más personal porque aumenta la producción. Hoy la realidad es otra: tenemos que hacer esquemas de suspensiones y adelantos de vacaciones para evitar los despidos. Las empresas no producen porque no tienen ventas y, antes de llegar a los despidos, se acuerda la posibilidad de continuar y no cerrar las puertas”, explicó.
Salarios planchados y pérdida de ingresos
Gómez subrayó que “la situación de los trabajadores del sector es crítica por la caída de las horas extras y las paritarias congeladas”.
Recordó que muchos empleados dependían de las horas extras para sostener sus ingresos, pero esa alternativa desapareció con la caída de la producción. “Como está la economía, muchos se solventaban con las horas extras; hoy no se puede; y encima el Gobierno no permite que las paritarias crezcan”, cuestionó.
El dirigente sindical sostuvo que incluso los empresarios reclaman actualizar salarios, pero se encuentran con trabas oficiales.


