Deportista rusa muere tras caer 90 metros al tomarse una selfie

Elizaveta “Liza” Gushchina, reconocida saltadora de cuerda rusa, perdió la vida este domingo en Pavlovsk, cerca de San Petersburgo, tras caer desde una torre de 90 metros mientras intentaba tomarse una selfie. El accidente ocurrió frente a su hijo Nikita, de 23 años, quien celebraba su cumpleaños.

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Cómo ocurrió el accidente

La jornada comenzó como una experiencia de bungee jumping en una antigua torre de caldera acondicionada para deportes extremos. Gushchina realizó con éxito un salto inicial, incluso compartiendo un video en redes donde se la veía eufórica.

Sin embargo, al subir nuevamente a la plataforma para tomarse una foto de recuerdo, decidió no usar las cuerdas de seguridad. Según el canal ruso Zvezda, en ese momento resbaló y cayó al vacío desde 90 metros (290 pies).

Reacciones y comunicado del equipo

La empresa deportiva 23block, con la que Gushchina y su hijo entrenaban, lamentó la tragedia en un comunicado oficial:

“Ayer, en circunstancias trágicas, falleció Liza, saltadora experimentada y madre de dos hijos. Todo el equipo lamenta esta pérdida”.

El caso conmocionó al mundo del deporte extremo, donde Gushchina era considerada una referente por su experiencia.

Investigación en curso por medidas de seguridad

La fiscalía estatal de Rusia abrió una investigación para esclarecer lo ocurrido. El objetivo es determinar si los organizadores cumplieron con las normativas de seguridad vigentes y si hubo negligencia en el servicio prestado.

Este episodio reaviva el debate sobre la importancia de respetar protocolos de seguridad, incluso entre atletas entrenados y con trayectoria.

Otro caso reciente: la gimnasta checa Natalie Stichova

La tragedia de Gushchina no es un hecho aislado. En agosto de 2024, la gimnasta checa Natalie Stichova, de 23 años, murió tras caer desde un acantilado de 80 metros en Baviera, Alemania, mientras intentaba una selfie en posición acrobática.

Pese a ser rescatada con vida, sufrió daños cerebrales irreversibles y falleció días después. Su caso también generó un llamado de atención sobre los riesgos de las fotos extremas en entornos peligrosos.


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