Desaparición en Chubut: sin pistas tras cinco meses

La desaparición de Pedro Alberto Kreder (80) y Juana Inés Morales (70) en la provincia de Chubut continúa sin resolverse a más de cinco meses del hecho. La pareja fue vista por última vez en octubre cuando se dirigía hacia Camarones, y aunque se realizaron intensos operativos de búsqueda, aún no hay certezas sobre lo ocurrido. La familia mantiene fuertes sospechas pese a la falta de pruebas concluyentes.

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A pesar del tiempo transcurrido, la causa no presenta avances significativos. Según relataron los familiares, las tareas de búsqueda continúan, aunque con menor intensidad que en los primeros días.

Gabriela, hija de Kreder, explicó que la investigación no logró determinar la participación de terceros, pero advirtió que esto no descarta ninguna hipótesis. La principal inquietud gira en torno a las circunstancias en que fue hallado el vehículo de la pareja, lo que mantiene abiertas múltiples líneas de análisis.

El 17 de octubre, durante un operativo aéreo, se encontró la camioneta Toyota Hilux de Kreder en una zona de difícil acceso. El lugar generó desconcierto entre investigadores y familiares, ya que no corresponde al trayecto habitual hacia Camarones.

El vehículo estaba cerrado con llave y en su interior se encontraban todas las pertenencias, incluso dinero y combustible suficiente. Sin embargo, los teléfonos celulares no fueron hallados.

Este detalle, sumado a la ubicación del rodado, es uno de los elementos más enigmáticos del caso. Para la familia, resulta difícil explicar cómo la camioneta llegó hasta ese punto sin intervención externa.

Cronología de la desaparición

La alarma se activó cuando Morales no se presentó a trabajar ni cumplió con el cuidado de un familiar, algo completamente inusual. Fue entonces cuando sus hijas realizaron la denuncia formal.

En paralelo, los allegados iniciaron una búsqueda por cuenta propia, recorriendo distintas zonas ante la posibilidad de un desperfecto mecánico. Sin embargo, no se encontraron indicios que permitieran reconstruir el recorrido de la pareja.

Con el paso de los meses, las teorías sobre lo ocurrido no lograron consolidarse. La posibilidad de un secuestro fue considerada, pero perdió fuerza ante la ausencia total de pedidos de rescate.

Por otro lado, tampoco existen pruebas que indiquen un accidente o una situación fortuita. La falta de comunicación desde el momento de la desaparición es otro de los factores que refuerzan la incertidumbre.

En diciembre, el Ministerio de Seguridad de la Nación ofreció una recompensa de cinco millones de pesos por cada uno de los desaparecidos, con el objetivo de obtener información relevante.

A pesar del despliegue de recursos y tecnología, la investigación no logró avances concretos. La familia reconoce el trabajo realizado, pero insiste en que aún no hay respuestas claras sobre el paradero de Kreder y Morales.


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