Detuvieron al sospechoso del ataque a Luna en Córdoba

La Policía de Córdoba detuvo este jueves a J.J., alias “Negro Juan”, acusado de participar en la balacera que dejó cuadripléjica a Luna López, una joven de 22 años en barrio Yapeyú. El operativo incluyó la intervención del ETER y un dramático pedido de su madre para que se entregara. La causa investiga la provisión de armas a menores involucrados en el ataque.

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La captura se concretó tras un procedimiento policial que se activó luego de la denuncia por un presunto secuestro de una adolescente de 16 años en barrio Pueyrredón. A partir de esa alerta, efectivos del Equipo de Tácticas Especiales Recomendable (ETER) montaron un operativo que derivó en horas de negociación.

Durante el despliegue, la madre del sospechoso se presentó en el lugar y le pidió públicamente que se entregara para evitar un enfrentamiento armado. Finalmente, el hombre salió de la vivienda y fue reducido por los agentes.

En el procedimiento se secuestró un arma de fuego que será incorporada como prueba en la investigación judicial.

La causa: más de 20 disparos y una lesión irreversible

El ataque que cambió la vida de Luna López

El detenido está señalado como presunto facilitador de las armas utilizadas en la balacera ocurrida el 31 de enero en Pasaje Sanavirones al 2800, en barrio Yapeyú.

Esa madrugada se efectuaron más de 20 disparos contra la vivienda de Luna López, quien atendía el kiosco familiar junto a sus allegados. Uno de los proyectiles impactó en su espalda y le provocó una lesión medular irreversible.

Los médicos confirmaron que la joven no volverá a caminar. Desde entonces permanece en rehabilitación, atravesando un proceso físico y emocional complejo.

“Sentí los disparos y dejé de sentir las piernas”, relató la víctima en una entrevista. Además, expresó su angustia por el impacto en su vida cotidiana y en la crianza de su hija de un año y medio.

La Justicia ya había ordenado la detención de tres adolescentes de entre 16 y 17 años, actualmente alojados en el Complejo Esperanza. Según fuentes policiales, dos de ellos registraban 33 ingresos previos a comisarías.

La madre de Luna aportó detalles sobre el posible origen del conflicto: una disputa vinculada a un celular dañado y el robo de una mascota, por la que posteriormente se habría exigido dinero como rescate. Esa escalada derivó en el ataque armado.

Videos intimidatorios y armas de guerra

Tras la detención, se difundieron grabaciones en las que el sospechoso aparece armado con un subfusil de 9 milímetros y una escopeta, realizando disparos al aire y lanzando amenazas contra presuntos rivales.

En las imágenes, el hombre se presenta como integrante de una organización delictiva y profiere mensajes intimidatorios. El material quedó bajo análisis judicial y podría agravar su situación procesal.

Luna López y su familia exigen que los responsables sean condenados. La joven manifestó su temor a que, por tratarse de menores, los implicados recuperen la libertad rápidamente.

El caso generó fuerte conmoción en Córdoba y reavivó el debate sobre la violencia armada y la responsabilidad penal juvenil.


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