Este viernes 20 de junio, en el marco del Día de la Bandera, el presidente Javier Milei encabezará un acto en el Campo de Polo de Palermo, Buenos Aires, y no asistirá a la tradicional ceremonia en Rosario. La decisión marca una diferencia con su presencia el año pasado en la ciudad santafesina.
Un acto en CABA en lugar del Monumento a la Bandera
El presidente Javier Milei encabezará el acto oficial por el Día de la Bandera este viernes 21 de junio a las 11 de la mañana en el Campo Argentino de Polo, en el barrio porteño de Palermo. El evento conmemora el 205° aniversario del fallecimiento de Manuel Belgrano, creador de la enseña nacional.
De esta manera, el mandatario no asistirá al acto central en el Monumento Nacional a la Bandera, en Rosario, donde tradicionalmente se realiza la promesa a la bandera de miles de estudiantes. Desde Casa Rosada confirmaron su ausencia y, hasta el momento, no se designó oficialmente a quién lo representará en la ciudad santafesina.
Si bien en 2023 Javier Milei participó del acto en Rosario, en esta ocasión declinó la invitación, alineándose con una práctica frecuente entre jefes de Estado. Según los registros históricos, Raúl Alfonsín solo asistió una vez durante su mandato, mientras que Carlos Menem lidera el ranking con cinco participaciones.
En contraposición, presidentes como Fernando de la Rúa, Eduardo Duhalde y Alberto Fernández nunca asistieron al evento en Rosario. Néstor Kirchner y Cristina Fernández alternaron su presencia, en ocasiones acompañada de discursos políticos. Mauricio Macri también se ausentó una vez, eligiendo en su último año realizar un acto alternativo en un club barrial.
La ceremonia encabezada por Javier Milei en CABA se realizará en simultáneo con la tradicional promesa a la bandera en Rosario. En esta última, se espera la participación de autoridades locales como el intendente Pablo Javkin y el gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, aunque sin representación presidencial confirmada.
El gesto de Milei refuerza su estilo de gestión personalista y su preferencia por actos organizados bajo su órbita directa, sin compartir escenario con dirigentes de otros espacios políticos, como ocurrió en visitas anteriores.


