El dólar volvió a ubicarse por encima de los $1.400 este miércoles en Argentina, tras dos jornadas consecutivas de fuertes subas. El movimiento se registró en el mercado mayorista y minorista, impulsado por una baja en las tasas de interés y decisiones recientes del Ministerio de Economía. El quiebre de la barrera psicológica reavivó las dudas sobre la estabilidad cambiaria.
El tipo de cambio mayorista cerró en $1.399 para la venta, acumulando un incremento significativo en apenas 48 horas. El martes había avanzado $10 y este miércoles sumó otros $18,5, configurando el aumento diario más pronunciado de los últimos meses.
En el segmento minorista, el promedio de bancos alcanzó los $1.407,256. En el Banco de la Nación Argentina, la cotización se ubicó en $1.415.
Los dólares financieros también operaron en terreno positivo. El dólar MEP subió 0,3% hasta los $1.409,87, mientras que el contado con liquidación (CCL) avanzó 0,5% y cerró en $1.451,89.
Tasas en baja y señales del Ministerio de Economía
Impacto de la última licitación
En la jornada se negociaron US$491 millones en el mercado de cambios. El movimiento cambiario coincidió con una fuerte caída de las tasas a un día, que retrocedieron por segunda rueda consecutiva.
El giro se produjo luego del anuncio del Ministerio de Economía de la Nación, que informó que en la última licitación no se ofrecerían instrumentos a tasa fija.
Más liquidez y presión sobre el dólar
La ausencia de estos títulos alimentó la expectativa de una mayor circulación de pesos en el mercado. Como resultado, las tasas descendieron hacia la zona del 26%, alrededor de diez puntos por debajo del cierre anterior.
Este escenario incrementó las proyecciones de mayor liquidez y, en consecuencia, una posible presión adicional sobre el tipo de cambio.
¿Fin de la pax cambiaria?
El principal interrogante es si el salto del dólar marca un cambio de tendencia o si se trata de un ajuste puntual dentro de un esquema aún bajo control oficial.
Algunos analistas mantienen una mirada optimista para 2026. Proyectan que el complejo agroexportador podría liquidar cerca de US$40.000 millones, en línea con el récord alcanzado en 2022. Asimismo, estiman que las exportaciones totales podrían rondar los US$100.000 millones, con el sector energético como uno de los motores centrales.
Bajo ese panorama, el ingreso de divisas aportaría oferta suficiente para moderar eventuales tensiones cambiarias. Sin embargo, en el corto plazo, el mercado volvió a encender señales de alerta tras el quiebre del umbral de los $1.400.


