Ecuador define su futuro: Noboa y González cierran campañas

La recta final hacia la segunda vuelta presidencial en Ecuador se desarrolla en un clima de incertidumbre, con encuestas que reflejan un empate técnico entre los dos aspirantes: el actual presidente Daniel Noboa (centroderecha) y Luisa González, candidata del movimiento Revolución Ciudadana, liderado por el exmandatario Rafael Correa.

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La campaña electoral ha estado marcada por la inseguridad, el crecimiento del crimen organizado y una sociedad cada vez más polarizada. Quito, la capital andina, muestra una desconexión con el proceso electoral, mientras los actos de cierre se concentran en Guayaquil, epicentro de la violencia narco y clave para definir el resultado.

Ecuador atraviesa una crisis de seguridad sin precedentes. Según datos de Insight Crime, el país registró una tasa de homicidios de 38 por cada 100.000 habitantes, la más alta de la región. Este escenario llevó a Noboa a decretar un estado de excepción y a declarar un “conflicto armado interno”.

Barrios militarizados, cárceles controladas por bandas narco y miles de detenciones —algunas cuestionadas por organismos de derechos humanos— son parte de la estrategia de “mano dura” del mandatario, inspirada en el modelo salvadoreño de Nayib Bukele.

El balotaje refleja una fractura política profunda. Noboa, empresario y heredero de un imperio bananero, representa un modelo económico liberal y un enfoque firme contra el crimen. En contraposición, González, exasambleísta y figura del correísmo, propone combatir la inseguridad con “mano dura, pero con justicia social”.

Ambos cerraron sus campañas en Guayaquil este jueves, una ciudad que se ha vuelto clave en esta elección. En Quito, Noboa optó por un acto en un centro deportivo del sur, mientras González reunió a sus simpatizantes en las cercanías del estadio del club Aucas.

De cara al balotaje, González logró sumar respaldos de sectores inesperados. Recibió el apoyo de Pachakutik, brazo político de la Conaie (Confederación de Nacionalidades Indígenas), y del excandidato derechista Jan Topić. Según la candidata, estas alianzas demuestran un interés común por enfrentar la violencia sin importar las diferencias ideológicas.

A solo tres días de la votación, entre un 10% y 15% del electorado aún no ha definido su voto. Estos ciudadanos podrían inclinar la balanza en una contienda extremadamente ajustada. Así lo destacó la analista Glaeldys González, del International Crisis Group, quien subraya la relevancia de los indecisos para definir al próximo presidente.

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