Daniel Acuña, presidente de la Confederación General Almacenera, aseguró que el comercio de cercanía atraviesa un “veranito” y afirmó que los precios bajan y que las pymes están supliendo a las marcas tradicionales. “La gente perdió poder adquisitivo y compra comida a comida”, sostuvo.
Un sector que se mantiene en pie
Mientras los hipermercados registran caída en las ventas, los almacenes de barrio siguen funcionando sin interrupciones, señaló Acuña.
“En nuestro sector no hay cierres. Estamos pasando un lindo veranito porque la gente, al perder poder adquisitivo, dejó de hacer compras grandes y opta por el negocio de proximidad”, dijo.
Para el comerciante, este cambio de hábito marcó un punto de inflexión: “Ya no se compra para la semana ni para el mes. La gente viene al mediodía por el almuerzo, y a la tarde, por la cena”.
“No se paga más caro, se compra distinto”
Acuña cuestionó una idea común sobre los precios en los negocios de barrio: “El almacén no paga más caro. Paga más caro el que quiere pagar más caro. Hoy estamos abastecidos, y además compramos directamente a las pymes”.
A modo de ejemplo, mencionó que antes se vendía pan lactal de primeras marcas a $5.000, pero ahora se reemplazó por productos similares de pymes a $1.900. “No es una cuestión de calidad, sino de bolsillo. Son mal llamadas segundas marcas”, remarcó.
Las pymes, aliadas de los comercios chicos
Otra diferencia clave, según Acuña, es el vínculo comercial: “A los hipermercados les cobran por adelantado, por el lugar en la góndola, y les pagan a 30, 60 o 90 días. Con nosotros, las pymes cobran primero y después entregan la mercadería. Pagamos y cumplimos”.
“Nos robaron las formadoras de precios”
Acuña apuntó contra las grandes empresas por la suba injustificada de precios durante 2023: “No es que le tire flores a Milei, pero lo que nos robaron las empresas, las formadoras de precios, fue escandaloso”.
Y explicó que en octubre del año pasado, los alimentos se valoraron con un dólar a $1.100 cuando el oficial estaba a $300, y que luego, con la devaluación tras el cambio de gobierno, volvieron a subir un 100%. “Ya estaban expresados en ese dólar alto, por eso ahora no suben. Y los precios siguen bajando”.
Propuestas y beneficios en marcha
Acuña también destacó que en algunas provincias, como San Luis, se tomaron medidas positivas: “Allá los ingresos brutos se pueden descontar del impuesto inmobiliario o automotor. Eso baja los costos y ayuda a los comercios”.
Además, mencionó que la Confederación impulsa una propuesta para bajar el IVA al 12% y reducir la carga impositiva: “Cada vez la gente tiene menos plata en el bolsillo. Lo urgente es que le alcance para comer”.
Un nuevo programa para celíacos
Por último, Acuña anunció el lanzamiento de “Espacio Sin TACC”, un programa para mejorar la accesibilidad de productos libres de gluten en comercios de cercanía. “Queremos ofrecer alimentos sin TACC a precios más bajos que el costo, porque el celíaco no elige su condición, y hoy está castigado por los precios”.
El programa comenzó en Punta Alta y planean extenderlo a todo el país, incluyendo San Luis, mediante encuestas para conocer cuáles son los productos más consumidos por personas celíacas.


