A un día del apagón masivo que dejó sin energía a España, parte de Portugal y el sur de Francia, ya se registran al menos ocho muertes en la península ibérica.
Las primeras víctimas se conocieron en la tarde del martes: un matrimonio de 81 y 77 años y su hijo de 56 fueron hallados sin vida en su casa de Taboadela, una localidad de 1400 habitantes en la provincia de Ourense. Según las primeras pericias, habrían muerto por intoxicación con monóxido de carbono, tras usar un generador para mantener encendido el respirador que necesitaba el hombre mayor.
Una tragedia evitable
Fue una trabajadora del servicio de ayuda a domicilio quien dio el primer aviso, al no obtener respuesta en la vivienda. Avisó al trabajador social, luego al teniente de alcalde, y finalmente intervinieron la Guardia Civil y los Bomberos, que encontraron los cuerpos sin vida.
“Hay indicios de que fue por mala combustión del generador”, dijo el alcalde Álvaro Vila, aunque aclaró que la Policía Judicial aún trabaja para confirmar la causa.
Sin oxígeno tras el corte
El mismo lunes, apenas minutos después del inicio del corte, murió una mujer de 56 años en Alzira, Valencia. Tenía una enfermedad pulmonar crónica y usaba un respirador eléctrico. Cuando se cortó la luz, el equipo dejó de funcionar y la mujer dejó de respirar. Aunque los agentes policiales intentaron reanimarla durante 20 minutos, no lograron salvarla.
Incendio fatal en Madrid
En Carabanchel, uno de los barrios más poblados de Madrid, una mujer de 52 años falleció y otras 13 personas resultaron intoxicadas por un incendio en un edificio. El fuego comenzó a las 22 del lunes, cuando en varios sectores de la capital todavía no se había restablecido la energía.
La principal hipótesis apunta a una vela encendida como origen del siniestro. Los Bomberos rescataron personas atrapadas por el hueco de la escalera y la fachada. El Samur-Protección Civil confirmó una muerte, trasladó a cinco intoxicados y dio de alta a otros ocho en el lugar.
Tres muertes más bajo sospecha
Las autoridades gallegas confirmaron también otras tres muertes ocurridas durante el apagón, aunque en circunstancias aún poco claras. Un hombre de 59 años con enfermedades previas fue hallado sin vida en su casa de Ferrol por su sobrina. Otro, de 80 años, fue encontrado muerto en Betanzos: su cuidadora lo había dejado bien la noche anterior. Y en Dumbría, un hombre de 86 años falleció en su domicilio, donde vivía con su esposa. No se especificó si usaban equipos eléctricos para asistencia médica.
El conselleiro de Presidencia de Galicia, Diego Calvo, mencionó que “fueron muertes en distintas circunstancias”, pero no precisó por qué las vinculó directamente al apagón.


