El dólar mayorista superó por primera vez los $1.300 en Argentina, en un contexto de creciente emisión monetaria y tasas de interés elevadas. El mercado anticipa mayor inflación, profundización de la recesión y una devaluación postelectoral, lo que complica el escenario político del oficialismo de cara a octubre.
La escalada del dólar y sus implicancias económicas
El tipo de cambio oficial mayorista cerró este martes en $1.315, marcando un nuevo récord pese a la suba extraordinaria de la tasa que ofreció el Tesoro. Esta suba no logró contener la presión cambiaria, y los analistas proyectan una aceleración inflacionaria en los próximos meses.
El salto del dólar ocurre en la antesala de una fuerte emisión de $2,8 billones que el Gobierno deberá realizar este jueves para cubrir vencimientos de deuda que no logró renovar. Si bien el oficialismo afirma que esos pesos quedarán «inmovilizados» por un aumento de los encajes dispuesto por el BCRA, el mercado percibe lo contrario: más pesos en circulación en un contexto de crisis.
Emisión, deuda y expectativas inflacionarias
La falta de renovación de deuda obliga al Ejecutivo a emitir dinero en grandes cantidades. Este fenómeno, junto con la devaluación acumulada del 18% desde abril, alimenta la proyección de hasta dos puntos adicionales de inflación en el corto plazo.
Pese a la caída del consumo, que ha cerrado miles de pequeños comercios y emprendimientos en todo el país, los precios continúan en alza. La tensión entre recesión e inflación configura un escenario de estanflación, que complica aún más el panorama económico.
Comparaciones con la crisis de 2018
Los especialistas ven similitudes con la crisis de 2018 durante el gobierno de Mauricio Macri, cuando se cerró el acceso al financiamiento externo y se recurrió al FMI. Hoy, con un acuerdo vigente con el Fondo Monetario, crece la expectativa de una nueva devaluación pactada «para el día después» de las elecciones legislativas de octubre, como parte de las condiciones exigidas por el organismo.
Crisis prolongada con impacto electoral
La dinámica económica actual —suba del dólar, mayor emisión, inflación al alza y recesión profunda— está configurando un escenario de creciente inestabilidad. Los mercados desconfían de las medidas del Gobierno y prevén un deterioro mayor en el poder adquisitivo, lo que también podría traducirse en una pérdida de respaldo electoral para el oficialismo.


