El sector privado no financiero, especialmente familias e individuos, volvió a volcarse al dólar como forma de resguardo. Según datos del Banco Central (BCRA), el nivel de atesoramiento en moneda extranjera alcanzó los u$s8.767 millones en el primer semestre del año, el mayor desde la salida de capitales registrada en julio de 2019, previo a las elecciones primarias.
El segundo trimestre marcó el quiebre
La flexibilización del cepo cambiario fue el punto de inflexión. En el segundo trimestre, el atesoramiento escaló a u$s9.298 millones, con un 59% en compras netas de billetes y el resto en inversiones en el exterior. En contraste, el primer trimestre había mostrado un desatesoramiento de u$s531 millones, con ventas netas de billetes e ingresos de capitales.
Este giro abrupto se tradujo en un flujo negativo que impactó directamente en el mercado de cambios. En mayo, el atesoramiento creció un 60% respecto de abril, y en junio un 26% adicional, duplicándose en apenas tres meses.
Cambios en la composición del ahorro
En abril, el 92% del atesoramiento se concentraba en la compra de billetes. Pero desde mayo, esa participación comenzó a descender: las transferencias e inversiones en el exterior pasaron a representar el 46% en mayo y el 54% en junio, mostrando una diversificación del resguardo fuera del sistema local.
El BCRA, que hasta hace poco denominaba esta dinámica como “Formación de activos externos”, ahora la registra como “Compra-venta de billetes y divisas sin fines específicos”. Más allá del nombre, el fenómeno refleja una fuga de capitales que se canaliza tanto en el mercado formal como en formas informales de resguardo (caja fuerte, colchón, etc.).
El sistema financiero también se dolariza
En junio, el sistema financiero registró un déficit de u$s725 millones en su cuenta cambiaria. Las entidades aumentaron su tenencia de activos en moneda extranjera en u$s1.275 millones, incluyendo u$s58 millones en títulos valores. Estos egresos fueron parcialmente compensados por ingresos por préstamos y líneas de crédito.
El stock de Posición General de Cambios (PGC) cerró el mes en u$s8.571 millones, un aumento del 17% mensual, con u$s5.186 millones en billetes, lo que representa el 61% de la PGC. Esta tenencia permite a los bancos atender depósitos en dólares y cubrir operaciones cambiarias.
Futuros del dólar: posiciones divididas
En el mercado de futuros, los bancos cerraron junio con una posición vendida neta de u$s191 millones, incrementando en u$s92 millones respecto al mes anterior. Las entidades vendieron u$s165 millones en mercados institucionalizados y compraron u$s73 millones a clientes.
Las entidades extranjeras cerraron con una posición vendida neta de u$s322 millones, mientras que las nacionales terminaron con una posición compradora neta de u$s131 millones, mostrando estrategias opuestas frente a la volatilidad cambiaria.


