La esperada Finalissima entre Argentina y España, programada para el 27 de marzo en Qatar, quedó suspendida de manera definitiva. El conflicto bélico en Medio Oriente, que desaconsejó jugar en Doha, destapó una pulseada institucional entre la UEFA y el frente sudamericano integrado por la AFA y la Conmebol.
Lo que comenzó como una búsqueda de sede alternativa terminó en una guerra de acusaciones cruzadas y la cancelación del partido que iba a enfrentar a Lionel Messi con Lamine Yamal .
Qatar, inviable por la guerra
La organización del partido, que además formaba parte de un festival futbolístico con otros cinco encuentros, se cayó cuando la escalada del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán puso en duda la seguridad en la región del Golfo. Las restricciones aéreas y el riesgo geopolítico obligaron a las confederaciones a mover piezas para salvar el partido que enfrentaría a la campeona del mundo con la campeona de Europa, pero el tiempo jugó en contra .
El Bernabéu, el primer portazo
Con Qatar descartado, la UEFA propuso disputar el partido en el Santiago Bernabéu, en Madrid, el mismo 27 de marzo. La oferta incluía un reparto de entradas al 50% para ambas hinchadas. Sin embargo, la AFA rechazó la sede por considerarla violatoria del principio de neutralidad, al convertir a España en local .
Desde el organismo europeo aseguraron que fueron por más: ofrecieron una serie de dos partidos, con revancha en Buenos Aires antes de 2028, y también plantearon buscar una sede neutral en Europa para jugar el 27 o el 30 de marzo. Según la UEFA, todas las opciones fueron rechazadas por la AFA .
Italia, la última carta y el problema con la fecha
El sábado 14 de marzo, a contrarreloj, la UEFA comunicó la posibilidad de jugar en Italia, en condición neutral. La AFA aceptó la sede, pero pidió correr la fecha al 31 de marzo, cuatro días después de lo previsto. Para la UEFA, esa modificación resultó inviable por el calendario internacional y los compromisos de los clubes europeos, que ya no estaban obligados a ceder a sus futbolistas .
«Lamentablemente, la UEFA comunicó que la realización del partido el día 31 no era posible, quedando cancelada la Finalissima», sintetizó el comunicado de la Conmebol y la AFA, que responsabilizaron al organismo europeo por la suspensión .
Consecuencias y replanificación
La cancelación dejó a Lionel Scaloni sin el partido de preparación previsto para la ventana de marzo, a tres meses del Mundial. Ahora, la AFA evalúa buscar un rival amistoso o igualmente concentrar al plantel en Ezeiza para mantener la idea de entrenamiento .
España, que había aceptado todas las variantes sin objeciones según la RFEF, también deberá rearmar su plan de partidos. La Federación Española ya gestiona un amistoso con Serbia para el 27 de marzo, según informó El País .
El episodio dejó en evidencia la tirantez en la relación entre las confederaciones y abrió un interrogante sobre el futuro de la Finalissima, el trofeo que Argentina le había ganado a Italia en 2022 en Wembley.


