El flan está presente en cumpleaños, almuerzos familiares y sobremesas eternas. Pero lograr esa consistencia sedosa, sin burbujas ni agujeros, tiene su técnica. Acá, sin complicaciones ni ingredientes raros, te contamos cómo hacerlo perfecto.
Ideal para servir solo, con crema, dulce de leche… o todo junto, como manda la tradición.
Ingredientes (para una flanera mediana)
1 litro de leche
5 huevos
200 g de azúcar
1 cucharadita de esencia de vainilla
Paso a paso: cómo lograr la textura ideal
Colocá el azúcar en la flanera y llevá a fuego medio hasta formar un caramelo dorado. Reservá.
En un bowl, mezclá los huevos con el azúcar restante y la vainilla, sin batir de más.
Calentá la leche sin que hierva y volcala de a poco sobre la mezcla de huevos.
Pasá la preparación a la flanera caramelizada.
Cociná a baño María en horno a 160 °C durante 60 minutos, aproximadamente.
Dejá enfriar y llevá a la heladera por al menos 4 horas antes de desmoldar.
El secreto del flan bien cremoso
No batir en exceso es clave para evitar burbujas. Además, el horno bajo y el baño María garantizan una cocción pareja que da como resultado un flan liso y sedoso.
Fuente: Pronto


