El ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, anunció este viernes que enviarán al Congreso una reforma de la ley General de Sociedades sancionada por el dictador Alejandro Lanusse en 1972. La norma regula la constitución, organización, funcionamiento, disolución y liquidación de las sociedades (empresas). El objetivo del oficialismo es quitarle poder de control al Estado y avanzar en «un marco moderno basado en la autonomía, la libertad y la desregulación». «Las normas de la ley pasan a ser supletorias: el estatuto manda», resumió el ministro.
El posteo de Sturzenegger también plantea que el «proyecto nos mueve de un régimen rígido y anacrónico, construido sobre la desconfianza al sector privado, a un marco moderno basado en la autonomía, la libertad y la desregulación». A partir de allí comienza a enumerar lo que considera como «los cambios clave».
Uno de los ejes centrales de la reforma pasa por flexibilizar el funcionamiento de las sociedades comerciales. Según explicó Sturzenegger, el proyecto elimina restricciones sobre el objeto social de las empresas, permitiendo que una misma sociedad pueda desarrollar múltiples actividades sin necesidad de vinculación entre ellas. Incluso, señaló que si el estatuto no especifica un objeto concreto, se entenderá automáticamente que la empresa podrá realizar “cualquier actividad lícita”.
“Esto es esencial en un mundo tan cambiante como el que vivimos. También implica menos trabas burocráticas y más libertad para trabajar”, sostuvo el ministro.
Otro de los cambios impulsados por el Gobierno habilita que las sociedades argentinas puedan resolver conflictos internos bajo legislación extranjera o mediante mecanismos de arbitraje privado,es decir, sin depender de la Justicia local. Para Sturzenegger, este modelo acerca a la Argentina a experiencias internacionales como la de Dubái, donde los socios pueden elegir bajo qué régimen jurídico resolver disputas societarias.
“En Dubái las relaciones societarias se dirimen según la ley societaria que los socios eligen. Lo mismo ocurrirá ahora en Argentina”, remarcó el funcionario, poniendo de ejemplo a la capital de Emiratos Árabes Unidos.
Fuente: Ambito


