El Gobierno nacional afronta este viernes el primer vencimiento de deuda de 2026, con un pago superior a los US$4200 millones a bonistas privados. Para cubrir la mayor parte del compromiso, el Banco Central cerró un financiamiento con bancos internacionales, en un contexto marcado por un exigente cronograma de pagos y la necesidad de fortalecer las reservas.
El pago a los tenedores de bonos marca el inicio de un año complejo en materia financiera. El desembolso supera los US$4200 millones y corresponde a compromisos asumidos con acreedores privados en moneda extranjera.
Para asegurar los dólares necesarios, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) acordó un préstamo por US$3000 millones con entidades financieras internacionales, lo que permitió cubrir gran parte del vencimiento inmediato.
Un repo con bancos internacionales
La operación se estructuró como un préstamo tipo repo a 372 días, con una tasa equivalente al 7,4% anual. Participaron seis bancos de primera línea: Bank of China, BBVA, Deutsche Bank, Santander, JPMorgan y Goldman Sachs.
Según informó el BCRA, las ofertas recibidas alcanzaron los US$4400 millones, un 50% más que el monto finalmente adjudicado. A pesar de la alta demanda, la autoridad monetaria optó por no ampliar la colocación.
Otras fuentes de fondos
Al financiamiento externo se sumaron los depósitos del Tesoro, que al 2 de enero ascendían a US$1689 millones, y el ingreso de US$700 millones producto de la privatización de represas en el sur del país.
Bonos y compromisos con el FMI
El vencimiento de enero es solo el primero de una serie de pagos relevantes. A lo largo de 2026, la Argentina deberá afrontar más de US$12.500 millones entre deuda en moneda dura y obligaciones con el Fondo Monetario Internacional.
De acuerdo con estimaciones privadas, los vencimientos de bonos en dólares suman US$8109 millones, concentrados principalmente en enero y julio, además de US$390 millones correspondientes a bonos en euros.
En paralelo, el país deberá realizar siete pagos al FMI por casi US$4500 millones, con desembolsos previstos en febrero, abril, mayo, agosto, septiembre, noviembre y diciembre.
En este escenario, el acceso al crédito y la acumulación de reservas serán factores clave para la estrategia económica del Ejecutivo. El ministro de Economía, Luis Caputo, había anticipado que los bancos internacionales estaban dispuestos a ofrecer hasta US$7000 millones mediante este tipo de instrumentos, lo que deja abierta la posibilidad de nuevas operaciones similares.
Al mismo tiempo, el Banco Central puso en marcha una nueva etapa del programa de remonetización para 2026, que busca acompañar la demanda de pesos y, en ese proceso, fortalecer las reservas internacionales. La entidad podrá comprar hasta el 5% de los dólares operados en el mercado y realizar compras en bloque, aunque analistas advierten que la acumulación será gradual.


