Aunque el anuncio del acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea volvió a instalar el tema en la agenda pública, en el Gobierno dejaron en claro que su tratamiento parlamentario no figura entre las prioridades inmediatas. En la Casa Rosada entienden que febrero no será el mes para abrir ese debate en el Congreso y que, si todo avanza según lo previsto, la discusión quedará para marzo, cuando se inicie el período ordinario de sesiones.
La decisión no responde a una objeción de fondo al tratado, sino a una cuestión de estrategia legislativa. Durante las sesiones extraordinarias que continuarán en febrero, el oficialismo concentrará todos sus esfuerzos en la reforma laboral, el proyecto que Javier Milei considera central para su programa económico y que hoy enfrenta un escenario ajustado en el Senado. Con negociaciones abiertas con gobernadores y bloques dialoguistas, el Ejecutivo optó por no sumar un frente de discusión adicional.
Hasta ahora, Javier Milei no confirmó si viajará a Paraguay este fin de semana, donde el 17 de enero tendrá lugar la firma y la foto oficial. El primer mandatario tiene una agenda complicada: estará, un día antes, en el festival cordobés de Jesús María, y partirá el domingo a Davos. Sí estará presente el canciller, Pablo Quirno.
El acuerdo Mercosur-Unión Europea, además, tiene un recorrido institucional largo y múltiple. Para entrar en vigencia, no alcanza con la aprobación del Congreso: el texto debe atravesar los parlamentos de los cuatro países del Mercosur y también el Parlamento Europeo. Ese entramado de ratificaciones reduce la urgencia política de su tratamiento inmediato.
Fuente: Ambito


