El precio del petróleo volvió a ubicarse por encima de los 110 dólares este viernes, en un contexto de alta volatilidad global marcado por el conflicto en Medio Oriente. Las declaraciones del primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, sobre una posible rápida derrota de Irán generaron movimientos bruscos en los mercados energéticos, mientras persisten dudas sobre el impacto del conflicto en la oferta global.
Reacción del mercado tras las declaraciones de Israel
Durante el inicio de la jornada, el crudo registró una baja, pero luego retomó la tendencia alcista. Esto ocurrió tras los dichos de Netanyahu, quien afirmó que Irán está siendo debilitado y que la guerra podría finalizar antes de lo esperado.
Sin embargo, la incertidumbre geopolítica continúa siendo el principal factor que impulsa la volatilidad. Los inversores se mantienen atentos a posibles interrupciones en el suministro energético, especialmente en una región clave para la producción mundial.
El impacto del conflicto en la energía global
En las últimas tres semanas, los precios del petróleo mostraron una fuerte suba como consecuencia directa de la escalada bélica en Medio Oriente. Uno de los puntos críticos es el estrecho de Ormuz, por donde circula aproximadamente el 25% del comercio mundial de crudo.
La tensión se intensificó tras ataques sobre infraestructuras energéticas. Israel avanzó sobre el campo de gas South Pars en Irán, mientras que Teherán respondió con ofensivas contra refinerías en Qatar y Emiratos Árabes Unidos.
En paralelo, el gas natural en Europa también reflejó movimientos significativos. En el mercado de referencia TTF de Países Bajos, el precio subió 1,56% hasta los 61,77 euros por megavatio hora, luego de haber caído más de 3% al inicio del día. El jueves, incluso, había alcanzado picos superiores a los 70 euros tras un aumento cercano al 30%.
Intervención de reservas y cifras clave
Frente a este escenario, la Agencia Internacional de la Energía (AIE) confirmó la liberación inicial de reservas estratégicas de crudo. El volumen disponible fue ajustado de 400 a 426 millones de barriles, en un intento por estabilizar el mercado y contener nuevas subas.
Advertencias sobre el impacto económico global
El conflicto, que ya lleva tres semanas, también genera preocupación en organismos internacionales. El Fondo Monetario Internacional advirtió que un período prolongado de precios elevados en la energía podría acelerar la inflación a nivel mundial y trasladarse al costo de los alimentos.
Por su parte, la Organización Mundial del Comercio proyectó una desaceleración en el comercio global de bienes. Según sus estimaciones, el crecimiento podría limitarse al 1,4% este año si se mantienen altos los precios energéticos, lo que implicaría una caída significativa respecto al 4,6% registrado en 2025.
Además, se alertó sobre posibles efectos en la seguridad alimentaria y mayores costos tanto para consumidores como para empresas, en un escenario de presión sostenida sobre los recursos energéticos.


